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500 «ALVERNIA)l pondieron: Nada (79). Si entre los judíos, duros e incrédulos, el Señor alimentaba a sus di'scípu– los, ¿qué extraño es que alimente a los Frailes Me– nores, profesores de la mismn perfección, imitado– res de la pobreza evangélica entre cristianos y fieles? (80). Dios nos proveerá de las cosas nece– sarias y nos dará en grande abundancia: Arrojad toda vuestra solicitud en Dios. porque Él tiene cui– dado de vosotros (81). Mientras más pobres sea– mos, más abundaremos: cuanto más confiados en 1'1 Providencia. más nos favorecerá. Si Dios pro– vee a los pájaros de: cielo y viste de hermosura los lirios del valle, ¿con cuánta mayor solicitud no cuidará de sus hijos, que le sirven, le aman y por Él abandonan todo? El erario de la Provi– dencia es inagotable. y aunque vengan los años de las vacas flacas, podremos siempre ir a pedir limosna de ese rico tesoro que no termina jamás. 3. La pobreza nos cla derecho al reino de los cielos.-La primera de las bienave'1turanzas es de los pobres: Bienaventurados los pobres de es– víritu, porque de ellos es el reino de los cie– los (82). San Francisco, en la re~la, dice: «Esta es la alteza de la altísima pobreza, la cual ha instituido a vosotros, carísimos hermanos míos, herederos y reyes del reino de los cielos, os ha hecho pobres de cosas temporales y os ha ensal– zado en virtudes. Esta sea vuestra porción, la cual os conduce a la tierra de los vivientes» (83). Con esta virtud compramos el reino eterno. ¿No será una compra admirable por cosas tan pequeñas y tan viles adquirir un reino infinito y eterno? «¡Oh virtud sacratísima y digna de toda alabanza!, exclama S. Buenaventura. ¿Quién te podrá alabar (79) Quando nds'i ros si1, e sueCt.lio et JJera et calcea– mentis, n1,mr¡1iid, al'ir¡uicl defuit 1,obi.s. At illi dixenmt: Vihíl. Luc., XXII, 35. (801 De perf. 1:ita acL Sorores, cap. III, n. 7, t. VIII. p. 114. (81) Ornnem sollicituclinem vestram pro'iicientes in eum, quoniam iJJsi c1lra est de vobis I_Petr.: V, 7. (82) Beati vaupcre~ spiriht, quomam ivsontrn est reonmn eoelorum. 11:fatth, V, 3. (83) Regla, cap. VI

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