BCCCAP00000000000000000000622

492 «ALVERNIA» Cuando, pues, la obediencia te parezca dura, cuando el orgullo se resista a someter tu cerviz a la autoridad y a la ley; cuando te manden, quizá, superiores ignorantes, jóvenes, poco con– siderados, imprudentes... , entonces eleva tus ojos a la cruz y mira a Cristo pendiente en ella por tu amor. Él es la sabidmia encarnada, la po– tencia infinita, la santidad por esencia, y, no obstante, se somete a la obediencia, incluso de sus mismos verdugos. Nunca podremos ser nos– otros ni más sabios, ni más poderosos, ni más santos que Jesucristo: luego inclina tu cabeza, rinde tu juicio, obedece con fe, con prontitud, con alegría; obedece a todos, en todo y siempre.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz