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460 ({ALVERNIA)) dos: agudos. que se aíran prontamente y por leve motivo; amargos, en los cuales la ira persevera largo tiempo; difíciles, que con obstinado ape– tito buscan la venganza y no descansan hasta que no la ejecutan .(3101. Estos son los peores. VI. CALUMNIA Y DETRACCION Todos los hombres tic,1cn derecho al honor de– bido y a la buena fama o estimación que se debe a la persona humana. El honor se ofende con la contumelia y la irrisión; la fama, por la ca– lumnia y la detracción. La calumnia es la denigración de la fama aje– na por la manifestación de defectos falsos; la detracción es la denigración de la fama por la manifestación de def8ctos V8rdaderos. Una y otra son contra la justicia y la caridad. La calumnia y la denigración de la fama añade la mentira por la inculpación de crimen falso. La detracción, se suele llamar también murmuración, difama– ción, maledicencia. A la detracción se reduce también la susurra– ción, que consiste en la calumnia o detracción que se hace entre amigos para disolver la amis– tad y sembrar discordias. Es más grave que las anteriores, porque, ::i..demás de violar la buena fama, priva de la paz y de la honesta amistad con el prójimo. La susurración trae y lleva cuen– tos entre unos hermanos y otros, entre súbditos y superiores, sembrando discordias, enemistades, etcétera. Es evi,::!ente que tanto la calumnia co– mo la detracción y la susurración pueden ser _graves y leves, según los daños y la materia, pero en cualquier caso son verdaderamente desas– trosas, por las consecuencias que causan. Cuándo revisten grave o leve culpabiildad, lo determinan los casuístas... Ocho son los modos por los cuales se pueden cometer el pecado de detracción, cuatro que hie- (310) IIa., IIae, q. CLVIII, art. V.

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