BCCCAP00000000000000000000622
DIA VI Conferencia IV (XXIV) DE LA CARIDAD PARA CON EL PROJIMO Dilígcs proximum tumn :icut teip– suni. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. (Matth., XXII, 39.) Un doctor de la Ley preguntó a Jesús: Maes– tro. /Cuál es el mayor precepto de la Ley?, y Je– sús le contestó: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y mayor precepto. Pero luego añade, sin esperar otra pregunta. El se– gundo es semejante a éste: Amarás a tu próji– mo como a ti mismo. De estos clos mandamientos clepencle tocla Za Ley y los Profetas (211). El amor de Dios y del prójimo son inseparables. Nos ha manclaclo el Señor, dice S. Juan, que quien le ama a Él ame también a su prójimo (212). Estos amoreE', son. dos actos que brotan de una sola vir– tud. La car'dad es una virtud con dos brazos, es– tr1ochando con el derecho la bondad divna y abra– zando con el izquierdo al prójimo para llevarlo, unirlo a Dios. No podemos decir que amamos con verdad a Dios si no amamos a nuestro prójimo; ni c¡ue amamos a nuestro prójimo con amor san– to y cristiano si no amamos a Dios. El objeto material es diverso en los dos amores, pero el objeto formal es uno sólo: la bondad divina. (211 l Matth., XXII, 35-40. (212) Et hoc nwnclatum habcmus ,, neo: 11'1 r11ii di– lir1it De11 m. clilígat et fratrem s1111.m. I .Tomm., IV. 21.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz