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402 «ALVERNIA)) biduría. De Dios ninguno se puede burlar im– punemente (141). La presunción nace de la so– berbia, y Dios resiste a los soberbios (142). A los humildes que desconfían de si mismos, y ponen to.'.la su confianza en el auxilio divino, Dios pro– tege, como la pupila de sus ojos. IV. MEDIOS PARA PROGRESAR EN LA VIR– TUD DE LA ESPERANZA Para afirmar, aumentar y perfeccionar la es– peranza, son necesarios los siguientes medios, que a continuación indicamos: l.º La fe.-La fe es el fundamento de la es– peranza; precisamente tenemos confianza por la fe en Dios (143J; ella nos propone a Dios como nuestro protector, que sabe, puede y quiere soco– rrernos. Cuanto el alma crece en la fe, aumenta también en la esperanza. Los medios que sirven para arraigan:e en la fe sirven para afianzarse en la esperanza. 2.º La cariclacl.-La caridad sirve para aumen– tar la esperanza. Cuanto une!' más ama a un ami– go, más espera recibir de él; cuando la amistad es íntima y profunda, el amante confía firmemen– te en el amado. Si nosotros tenemos una amis– tad íntima, profunda y sincera con Dios por me– dio ele una caridad ardiente y práctica, confia– remos también en ÉL Nuestra esperanza y con– fianza en Dios aumentará a medida que aumente el amor ele Dios en nuestros corazones. 3. 0 La buena conciencia.-EI pecador es enemi– go de Dios, y aunque Dios es misericordioso y dispuesto siempre a perdonar, no puede bendecir al pecador como bendice y protege al justo; por tanto, el estado de gracia, la buena conciencia, (141) Nolitc errare: Dcus non irridit1lr. Galat., VI. 7. ( 142) Deus superbis resistit, hmnilibus autem dat gra– tiam. I Petr.. V. 5. (143) In habeinus ficluciam, et accesum in con- ficlent,ia per Eph., III, 12.

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