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DÍA VI.-<<DIES UNIONIS SUPEHNATt;RALISll 381 gar: Raíz de tocios los males es la avaricia, de la cual llevados, algunos se desviaron de la fe !60). Los dominados de los vicios, añade, no pueden conserrar la sana doctrina. buscan maes– tros según sus deseos; «prurientes auribus», no quieren oír la verciacl y convierten su atención a las fábulas (61). Sabido es que la apostasía de 12. fe empieza gen,:;rnlmente por la c.postasía del corazón. Se conserva, se robustece y se aumenta 1 a fe por la práctica del bien, ejercitando las virtudes cristianas y religiosas Por la piedad y 1::,, vid::t d,:;vota se enciende más y más el afecto hacía las verdades sobrenaturales, se aprecian más los bienes espirituales, se piensa más en los destinos c:;tr::rnos, se; gustan más las consolaciones divinas. La fe vira aumenta el ejercicio de la perfección, y éste, a su vez, robustece la fe; hay un influjo recíproco, una ayuda mutua. S:n fe na podemos santificarnos, y la santid:1d de vida nos hará crecer en la fe viva y práctica. Obrar siempre con espíritu el? fe. Es nec2sario acostumbrarse a vivir vida de fe. o s'?a. juzgarlo todo, mirarlo todo. recibirlo todo y obrarlo todo bajo el prisma de la fe, s<2gún aquellas palabras de la Escriturn: Iustus e.1: fide rivit. El justo vive de la fe ( 62l. El cristiano o el relíg;oso que viven del espíritu de fe contemplan en todas las obrss de la creación al Creador: oyen la voz de tod2s ellas. que dicen: Ipse fccit nos et non iJJsi nos (63). Los cielos 71 la tierra cantan su gloria (64), y yo drto también en todas ellas contemplarle. ad– mirarle, amarle y glorificarle. San Francisco fué C'l cantm· ele la naturnlezrr. e invitaba a todas las {60) Raclix eninr om nium nHiloru-n; est cupfrlitas; 0 uam. <11liclcm appctentcs PTrarerunt a fide. I Thim., VI, 10. (Gl) Erít- enLn temn1l8, cu1n sancon doctrina111, non sustinebwit, sed ad sirn cl,~11ideria cons•ervanmt sibi ma_r¡ístros, JJrurientrs auT'ibus, et a rerítate q1ticle1n au– <li.cum arcrtcnt, ac/ fabulas alltem conrf'rtentur. II Thim., IV. :l. ((l2) Justus autem meus ex fide rfrit. Hebr., X, 38. (63) Jpse Jecit nos, et non ipsi nos. Ps. XCIX, 3. (64í Go~,; enammt gloriam Dei. Ps XVIII, 2,

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