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354 P. II.-MISIONOLOGÍA JURÍDICA § IIL-AVIACIÓN Y RADIOTELEFONÍA EN MISIONES. 484. Los sorprendentes progresos de nuestra época son aplica– bles con grandísima utilidad al servicio de las misiones. Al mundo moderno le ha invadido una fiebre de conquista aérea por los magníficos aeroplanos y gigantescos dirigibles. Los records mun– diales de resistencia, de permanencia, se han repetido multitud de veces y los servicios regulares aéreos se van extendiendo cada vez más. Existen territorios inexplorados, de imposible acceso por mar o por tierra, vías de comunicación muy difíciles por bosques, mon– tañas y ríos muy peligrosos. Y aunque sea posible la comunicación entre los misioneros, las largas distancias, la escasez e imperfec– ción de los vehículos y otros impedimentos retardan enormemente que los misioneros puedan ponerse en comunicación y contacto con los indígenas, ver a sus compañeros, prestarse mutuo auxilio, etcétera. Todos estos inconvenientes se obvian fácilmente con la aviación. Este es un nuevo aliado material para el servicio de las mi– siones que está llamado a acelerar más la conquista del mundo pagano. Es necesario preparar el personal técnico y competente, la adquisición de aparatos, la instalación de líneas y centros y cuanto sea necesario para que esta fundada esperanza llegue a ser pronto una realidad. Los gastos que esto supone quizá vengan compensados por la supresión de otros medios y las ventajas que ofrece a los misioneros. En Alemania se ha establecido ya una Asociación llamada Miva con el fin de proporcionar medios de locomoción por tierra, mar y aire a los misioneros, a fin de que puedan correr rápidamente de una parte a otro del globo, como que, mientras con el mismo fin educa a los m(,dicos en la Universidad, forma a las mujeres ml'<licas en el Zcnana Medica! Collcge de Edimburgo. Las Sociedades misioneras inglesas sostienen todas ellas varios hospitales con numerosos médicos, como el Church Missionary Society, que posee 42 hos1,itales con 72 médicos; el London Missionary Association, con otros 42 hospitales, con 26 mé– dicos euruµeos y 45 m(,dicos indígenas, y la China Inland Mission, con 10 hospitales, 11 médicos europeos y 15 chinos, etc. Aunque no desde tan antiguo, •µero ya a fines del siglo pasado, contaban los F..sta- . dos Unidos de América con instituciones semejantes. Desde el afio 1895, en el que se establecía una escucala superior de Medicina para los misioneros en BattLe Creek, se han multiplicado en este país, donde la llama de entusiasmo protestante es tan intensa, estos ·centros de apostolado '!)or todos los Estados Unidos. Otros q:iueblos protestantes de Europa tienen también organizada esta actividad de propaganda evangélica. Holanda cuent3 con dos Institutos Médicos de JV[isiones, uno en Rottecrdam y el otro en Amsterdam; Alemania, que establecía el año 1908 la primera institución m.édica de Misiones, ha conseguido fundar en estos últimos afíos, 13, entre las que descuella la Deutsclies Institut für aerztliche Missíon, de Tu– binga, con su magnifico pe!16ionado para los alumnos misioneros y su hospital propio, en el que se hallan instalados los que •vade.cen enfermedades propias de lw países de ·Misiones, para así poderse especializar -los alumnos.» Pastoral de! Sr. Obispo de Vitoria, en Illuminare, juiio-agosto 1929. Cfr. también DR. J. HAVET, Les médecins missionnaires, en Autaur du probl<-'me de l'adaptation, Compte rendu ... , o. c., p. 166.
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