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CAP. III.-MEDIOS DE ORDEN MATERIAL 353 versitario, en el cual se formen médicos y enfermeros asistentes indígenas. Otro hospital semejante se levantó también por la Uni– versidad en Katana. La Facultad médica de la misma Universidad E:uele tener anualmente cursos de medicina para misioneros (70). 483. 4. Sociedades médico-misioneras. - En varios países se han establecido Sociedades para sostener la obra sanitaria de las misiones. En América, en 1924, se instituyó Catholic MedicaL Mis– sion Board, con sede en Nueva York, que se propone ayudar a las misiones enviando instrumentos y artículos sanitarios para las necesidades de los hospitales. En las Universidades de Georgetown y Creigton se han creado becas de medicina misional con la obli– gación de ejercer la profesión por cinco años en territorio de mi– siones. En Francia existe desde 1932 la Asociación Ad Lucem con el fin de favorecer la obra médico-misionera. Se dan cursos de medi– cina en la Universidad de Lilla y en el Instituto Católico de París. En 1930 se formó en París un centro de asistencia médica para las misiones (71). Se dan cursos sanitarios en Inglaterra, donde existe también la Sociedad Misionera de Mujeres Católicas, que recoge medicinas para las misiones. En Holanda, la Unión Médico-Católica Romana fundó en 1925 un Comité médico, que tiene también cursos sani– tarios para las misiones. En las Universidades italianas de Bolo– nia, Parma, Módena y Católica de Milán se suelen dar también lecciones o cursos de medicina para los misioneros (72). En las Facultades de Misionología del Instituto Científico Misionológico de Propaganda Fide y de la Pontificia Universidad Gregoriana se explica también la Medicina misional. Bajo los auspicios de los Caballeros de la Orden de Malta se tiene en Roma un curso anual de medicina. A los alumnos se les concede un diploma especial. En España se lanzó la idea en el Congreso Misional de Barcelona de 1929, siendo favorablemente acogida por todos. Después de varias tentativas, se ha podido establecer en Madrid la Escuela Española de Medicina para Misioneros, y en Barcelona otra Escuela de Medi– cina, dependiente de la Orden de los Caballeros de Malta. Se trabaja para fundar otros centros en ciudades de importancia (73). 1'i(n Cfr. Guida, l. c., pp. 665-666. 171, Cfr. Guida, l. c .• pp. 666-668. 172) Cfr. Guida, l. c., :PP- 668-669. (73) No pasó desapercibido a los -protestantes el influjo trascendental que la acc\{)n médica podía tener en las Misiones, y así, desde hace algún tierr1,po vienen trabajando con interés creciente. En la ciudad de Edimburgo, pür primera vez el año 1841, nacía una Sociedad m{ 0 dica para las Misiones con la ayuda de los hombres de ciencia de Escocia. Hoy en día son numerosisimas estas Asociaciones c:stablecidas en toda Inglaterra. Por citar algunas, mencionaremos la London Missionar11 Asso– ciatio11, cuya finalidad es formar médicos misioneros, y el Livíngstone Memorial, 23

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