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344 P. II.--MISIONOLOGÍA JURÍDICA ARTICULO U DE LOS MEDIOS DE ORDEN INTELECTUAL 459. Bibliografía.--L'actiDn cat/10/ique au.1: Missions. Compte rendu de la Dixieme Semaine de l\íissionologie de Louvain, 1932. Louvain, 1932.-· L'éducation chrétienne ll1lX Missions. Compte rendu de l'Onzieme Semaine de Missiologie, 1933. Louvain, 19:1:-l. - FRANZ S0LAN (SCHAPPI): Missions– schu!wesen in ehema!ige Deutsch-Ostafrica, Paclerborn, 1937.-MAHE, S. J.: Le role des éco!es et des colleges dans la conversion, en I! Pensiero, Mis~., 1933, t. V, pp. 392-409.--SCHMIDLIN: Missionslelire im Grundiss, pp. 884-·104. 405-418, Münster, 1928.-C. YBAÑEZ, O F. M.: Directorimn Miss., cap. XII, Romae, l!l81. 460. El fin principal de las misiones es propagar la fe, a fin de que los hombres puedan salvarse. Pero la Iglesia no se concreta sólo a procurar la salvación de las almas; tiende a formar una sociedad visible y estable, en la cual los individuos progresiva– mente se transformen, interna y externamente, en el orden mo– ral, intelectual y social. Para conseguir la regeneración integral del hombre y de la sociedad, para una educación completa y per– manente de los individuos y de las colectividades son necesarios medios intelectuales adecuados. De ellos queremos hacer algunas indicaciones. § I.-DE LA ENSEÑANZA. 461. Su necesidad.-La evangelización y la educación intelec– tual se completan y, generalmente, han marchado siempre uni– das. La Iglesia ha sido la primera en reconocerlo y practicarlo, prestando de esa manera grandes servicios a los Estados. Así lo testifican la historia de las naciones, donde el misionero católico ha dejado marcadas sus huellas (51). Pero debemos confesar que todavía resta mucho que hacer, y la enseñanza está poco extendida en las regiones de infieles y en (51) Muy bien obser\'a el P. P. H-M. Dunms. S. J.: «Corriendo -por ,países des– conocidos en ,busca de a:rnas abandonadas, el misionero llegó a ser, por su rn.isrna vocación, explorador y geógr,1fo; para enseñar érale necesario hablar en idiomas nuevos, y el misionero ttwo c¡ue ser lingiiista; '.!)ara vivir en medio de loo indígenas, para ganarse sus voluntades, vara comprender sus usos, ipara distinguir lo bueno de lo malo en sus creencias, tuvo necesidad de conocer a fondo las costumbres, las leyes, 1as tradiciones. el culto del •país. y el misionero se transformó en etnólogo; estimulado ,por necesidad o rpor curiosidad natural, a fin de uti:izar los recursos naturales que encontraba, el misionero se hizo botánico, geólogo y naturalista; y hasta le fué rxisible. a lo menes en ecmarcas cles,provistas de servicio médico regular, constituirse en doctor, completando con estudios -particulares, con la observación directa, con la utilización de remedios indígenas, lo que rpodía faltar a su formación.» Cfr. L'Oeuvre civilisatricc et scicntifique des Missions catholiqucs, en Rev. d'Histoire des Missions, 1925, t. II. pp. 417-418; Rcv. de la Exposición Mis. de Barcelona, 1928. n. 1, oc., p. 15.
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