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C.\P. III.-MEDIOS DE ORDEN RELIGIOSO 337 canon 637, lo prescribe diciendo: «Cum omnibus compertum si: domos, ad instructionem catechumenorum peculiari modo desti– natos esse utiles, adlaborent, quantum possunt, Ordinarii ut hu– jusmodi domus, si ferant adjuncta, vere proprieque condan– tur» (;-39). En la organización de estos centros para catecúmenos ténganse presentes las condiciones locales y se tomen las debidas precau– ciones en cuanto a la asistencia, a la promiscuidad de sexos, la ali– mentación, la disciplina, la categoría de personas, la duración, etc. 4. CATECISMo.-No es el caso que hablemos aquí de la historia de la catequesis cristiana ni del origen y desarrollo de los cate– cismos. Suelen dividirse en cuatro partes: 1) Lo que se ha de creer; 2) Lo que se ha de obrar; 3) Lo que se ha de recibir; 4) Lo que se ha de orar, que son los enunciados que corresponden al Credo, Mandamientos. Sacramentos y Oraciones. A veces se di– viden en tres clases: Catecismo breve, para niños y adultos igno– rantes; catecismo medio más amplio, para los más adelantados; catecismo mayor, para uso de catequistas y maestros. En el Con– cilio Vaticano se propuso un catecismo universal, dando facultad a los Obispos de traducirlo libre, pero fielmente, a la lengua vul– gar y añadir lo que creyeren conveniente en caracteres más pe– quefios (40). Pero no se promulgó por la suspensión del Conci– lio. Pío X, el 15 de abril de 1905, publicó la Encíclica Acerbo ni– mis sobre la enseñanza catequística, y en 1913 editó un nuevo ca– tecismo para las diócesis de la Provincia Romana, deseando que fuese adoptado también en las otras diócesis de Italia. En otras partes del mundo los prelados han trabajado también por adoptar un catecismo único para la propia nación. A nadie se le oculta la necesidad de tener catecismos en los territorios de misiones para que los misioneros puedan ense– ñar a los indígenas la doctrina cristiana. Si no existen ya, es nece– sario que los misioneros los compongan, como generalmente se ha verificado en los pueblos conquistados a la fe. El 8 de diciem– bre de 1869, la C. de Propaganda ordenó a los Vicarios Apostólicos de la India redactar un catecismo para los vicariatos que todavía no lo tenían, o de adoptar uno que estuviera ya en uso. La misma Congregación desea la uniformidad de enseñanza en todas las mi– siones y quiere que los Vicarios Apostólicos se pongan de acuerdo sobre este punto (41). Es muy comprensible que por las distintas lenguas habladas y otros motivos no será fácil la uniformidad en la forma, pero lo que importa es que los catecismos regionales, diocesanos y privados sean de doctrina sólida, precisos en las ex- (39) Zi-ka-wei, 1929. (40) Cfr. E. MA"l"GE"l"OT, Catéc'ltisme, en Dict. Théol. Cath., t. II, part. II, col. Hl60-19G3 (41) Ibíd., col. 1560. H
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