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262 P. II.--1IISIONOLOGÍA JURÍDICA Mons. Cousin, Obispo de Nagasaki (Japón), el cual pedía soco– rro para sus cincuenta seminaristas japoneses, causó profunda impresión en los corazones de las piadosas mujeres, la señora Es– tefanía Cottin, viuda de Bigard. y su hija la señorita Juana Bigard, las cuales determinaron fundar esta trascendentalísima Obra el año 1889, en Caen (Francia). No pudiendo darle personalidad civil en su patria, se dirigie– ron al cantón católico de Friburgo (Suiza), y M. Georges Python. presidente del Consejo de Estado, les recibió con agrado, aprobó sus proyectos, y el 18 de octubre de 1902 se le concedía persona– lidad civil. Muerta Mme. Bigard e imposibilitada su hija, por razones de salud, para continuar al frente de la Obra, se la entre– garon al Instituto de Franciscanas Misioneras de María. Estas, de– seando que Sf~ extendiera por todo d mundo bajo los auspicios de la Santa Sede, se la presentaron al Prefecto de Propaganda. Cardenal Van Rossum, quien la recibió como una revelación. El 28 de abril de 1920 se publicaba un Decreto, en virtud del cual la Obra de San Pedro Apóstol pasó bajo la dependencia de Propa– ganda Fide y trasladó su sede al Palacio de Propaganda ; se nom– bró un Consejo y se hizo el Estatuto. La Obra se extendió luego por varias naciones de Europa y América (36). León XIII publicó en 24 de junio de 1893 la Encíclica De Collé– giis Clericornm in Indiis Orientalibus instituenclis, donde aproba– ba y bendecía la Obra (37); Benedicto XV, en su Encíclica Ma.ri– mum illucl, la recomendó vivamente a toda la cristiandad; lo mis– mo hizo Pío XI en la Encíclica Rerum Ecclesiae. El mismo Pon– tífice, en 1925, proclamó a Santa Teresita del Niño Jesús Patrona especial de la Obra; el 24 de junio de 1929 le dió los Estatutos de– finitivos con el Motu Proprio Vix ad summi Pontificatus (38) y coordinó las Obras Misionales Pontificias con el Motu Proprio De– cessor Noster (:39). 352. Importancia de la Obra. --- La formación sólida, compe– ten te y digna del clero indígena es E'l medio más eficaz, oportuno y pnn-idencial para resolver los problemas misionales. Hoy que los países. imbuídos por las ide,,.s nacionalistas. tienden a sacudir toda dominación e influencia extranjera; las guerras, expulsiones y persecuciones se propagan con más violencia e intensidad por las naciones infieles, ¿quii·n va a sostener las cristiandades, con– fortar en la fe, formar la jerarquía eclesiástica, administrar sacra– mentos, etc., sino el sacerdote propio del país'? ¿Quién conoce mejor el idioma, el caracter, las costumbres, las inclinaciones, la (36,i Gornunu, o. c., pp. !JB y sigs, (37, Cfr. Leonis P. 1\1,1.rimi. il.cw . , ol. XII, pp. 190-197. Roma, 1894. (38¡ Cfr. A.et. flp, Sed., rnw. t. XXI, pp, 345-349. (39) ll>'.d., pp. 342-343.
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