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184 P. I.-MISIONOLOGÍA DOCTRINAL se demuestra su finalidad misionera y proselitista, así también por las misiones se demuestra la veracidad de la religión cristiana y católica. El apostolado católico corrobora las notas indefectibles de la Iglesia y las hace patentes a todo el mundo. Hablaremos bre– vísimamente de las cuatro principales en el sentido expresado. 225. a) LA UNIDAD.-La Iglesia, a través del tiempo y del es– pacio, conserva la unidad visible de credo, de culto y de gobierno. Ella enseña la unidad de la raza humana. la elevación de todas las gentes por Jesucristo, el llamamiento d~ todos los pueblos a la fe, la participación de todos los fieles de los mismos derechos y deberes, la dependencia de una suprema autoridad, el Romano Pontífice, Vicario de Jesucristo y sucesor de San Pedro en el go– bierno de la Iglesia. Para el catolicismo no hay aceptación de per– sonas delante de Dios (8), que es indistintamente misericordioso para todos los que le invocan (9). Ya no hay ni judío, ni griego, ni bárbaro, ni escita; no hay más que un solo bautismo; todos son llamados a la grande unidad del Cuerpo Místico de Jesucristo (10). En la Babel de esta pobre humanidad, donde reinan tanta confu– sión de ideas, tanta diversidad de creencias, tanta crisis de auto– ridad y antagonismos de clases, la unidad del catolicismo es un espectáculo maravilloso que no puede menos de llamar la atención de los que sinceramente buscan la verdad. Las misiones católicas nos demuestran que la Iglesia es indí– gen(l en todos los pueblos tan diversos por la raza, la mentalidad, la religión y la cultura. Los misioneros saben adaptarse a las cos– tumbres y civilizaciones de los pueblos que evangelizan, pero sin renunciar nunca a los principios dogmáticos y morales, defen– diendo el verdadero culto y dependiendo siempre de las legítimas autoridades. Si consideramos, en cambio, las religiones no católicas, y en especial las sectas protestantes, veremos que se han dividido ex– traordinariamente, propugnando dogmas muy distintos y depen– diendo de diversas jerarquías. Para realizar su propaganda se han visto en la necesidad de nacionalizar el cristianismo, de adaptarlo al ambiente y a las razas, de invertir ingentes sumas de di– nero (11). 226. b) LA SANTIDAD. - En las religiones paganas y en las acatólicas raramente se encuentra la santidad en la doctrina, en la legislación y en las costumbres. En algunas se permiten vicios (8) Co!os, III, 25 (9) Rom., X, 12. (10) Ephcs., IV, 5. (11) Como en otra ,parte de este libro tratamos de la diversidad dE rek;:onrn y multiplicidad de sectas, no nos detenemos más en este Jugar.

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