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154 P. I.-MISIONOLOGÍA DOCTRINAL naciente Iglesia y la Maestra, Consejera y Apoyo de los Apóstoles y discípulos. Después de su gloriosa Asunción a los cielos continúa, desde su trono de gloria, ejerciendo su mediación ante Dios en favor de todas las gentes, siendo la Tesorera divina, que distribuye las gracias a los míseros mortales. María-dice Benedicto XIV--es «coelestis rivus, per quem gratiarum omnium atque donorum fluenta in miserorum mortalium sinum deducunturn (214). Luego se sigue lógicamente que por medio de Ella se obtienen las gracias de la conversión de los herejes e infieles; que los operarios evan– gélicos, para hacer fecundo su apostolado, deben recurrir a su va– liosa intercesión; que la obra de las misiones debe desarrollarse con y por María. 189. María, Reina del universo.-Con frecuencia en la tradi– ción encontramos vocablos que indican en la Virgen un dominio universal, llamándola Reina de los Angeles, de los Santos, del cielo y de la tierra. Se la puede llamar Reina en tres sentidos: 1) Reina-Madre, en cuanto dió consentimiento a la Encarnación de Cristo Rey, cuyo dominio, aun en cuanto Hombre-Dios, es uni– versal; 2) Reina-Esposa, porque con Cristo Rey adquirió sobre todos los redimidos los derechos maternos y la potestad domina– tiva, por su íntima y particular cooperación a la redención obje– tiva; 3) Reina-Gobernadora, porque con Cristo y bajo Cristo Rey participa de la función real en la distribución de todas las gracias. San Lorenzo de Brindis, en diversas partes, maniíiesta el imperio de María: «Verum, non solum constituta Maria est Regina omnium electorum, sed plane omnium creaturarum Dei (215). Maria autc 0 m ut Sponsa Dei et vera Mater Christi Regina est paradisi, Domina omnium creaturarum, Imperatrix angelorum» (216). Y en el ser– món I, sobre la Salve Regina, dice: «Regina appellatur ad desi– gnandam summam ipsius dignitatem et auctoritatem, majestatem et potentiam. Sicut enim summa ipsius dignitas est, ita etiam aucto– ritas, uti in Christo: Data est mihi omnis potestas in coelo et in terra; dignitas sine auctoritate contemniturn (217). Como todos los hombres están bajo el imperio de Cristo Rey, así todos los hombres están bajo el dominio de María. Juntamente con Jesucristo gobierna, cuida y dirige con solicitud maternal la humanidad entera; llama a todos los hombres que no están some– tidos al suavísimo yugo de Cristo Rey, a fin de que adquieran los derechos de ciudadanía en su reino universal. Las misiones no tie- (214) Cfr. Bula G!oriosae Dominac, ann. 1748, Op. Omnia, Bu!!. Bencdicti XIV, 1746-1748, t. II, ,p. 428, Prati, 1846. (215) Op. Omnia, t. I, Mariale, In vis, S. J. Ev., serm. 5, p. 52. Patavii, 1928. (216) Jbíd., Super Fund., ser. I, .p. 340 (217) Ibíd., Super Salve Regina, serm. I, p. 336.

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