BCCCAP00000000000000000000608

-:-- 324 - ~@.@.~:.S,@..:.S.,@.:.S-:.S-:.S-:.S-:.S-'-J al varón apostólico grandes exequias, Milagros q ne Dios llenó de mara villas su dichosa 1 a s_aeompa- muerte La cera de las velas que ardie- naron. • ron todo el mes que duraron los funera- les, lejos de disminuirse aumentó mila - grosamente. La noche de su fallecimien– to vió$e un arco pequeño á manera de · Arco Iris, cuyas extremidades. descan– saban sobre la casa donde había muer- - to el varón santo y el convento de Fran– ciscas Descalzas·, donde fué sepultarlo, y con este portento que duró un cuarto de hora, dió á entender el Sefior el tránsito ·de su fiel siervo y santificó el lugar de su sepultura. La santa vida y numerosos milagros del siervo de Dios, hiciéron su sepulcro glorioso;, y sus venerandos restos fueron visitados por príncipes y plebeyos, por Prelados eclesiásticos y personas de to das condiciones, que a~udían presurosas á implorar en sus necesidades el pode– roso valimiento. del varón Apostólico. Andando el tiempo, se formó e,l proceso. de su beatificación, que fué interrumpi– do por las vicisitudes de los tiempos, es– pecialméntl'l por las guerras deNapoleón y los trastornos que produjeron en Euro– pa, de tal suerte, que la causa llegó á perderse en Roma; pero por disposición del Señor, que escoge el tiempo más oportunó para glorificar á sus siervos, el . proceso que se creía perdido fué hallado $u íiroceso a.e i~ltacto y con las condiciones de autenti– b~atificación. c1dad. Este feliz hallazgo ha permitido rea-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz