BCCCAP00000000000000000000608
- 322 - volvió en sí, alegre y sonriente, y pidió Pidió 10s sci- los últimos sacramentos. Recibi6los con ci-amentos, singular devoción, confesándose como so– lía para recibir por viático, el sacramen - tado cuerpo de Jesucristo: se dispuso con repetidos actos de amor divino avivando las llamas que en su pecho ardían, y di cien - do como la esposa de los Cantares: Ven– ga ya mi amado, entre á tomar la pose· ción de su huerto, y recréese con el fru– to sazonado de mis amorosas ansias. Y es de creer que el divino amante Jesús l,e respondería, al verse albergado en su enamorado pecho, lo que le decía á la es– posa mencionada: Alma querida, leván · tate, acelera el paso que por tí ven– go: ya ha .llegado el tiempo de la poJa, que es la hora de la muerte, ven y serás· coronada en los vergeles de la gloria. Obedeció el alma del V. Padre á es ta voz del esposo divino, y pertrechad.a con el sacramento santo de la Extrema– unción para vencer en el último comba– te al enemigo del linaje humano, á las cuatro de la ma:ñana del día de la Resu– rrección de Cristo, 11 de Abril do 1694 siguió al Senor, resucitando con él ávida in.mortal y eterna. Su cadáver quedó tan hermoso y tan agradable como si no hu• hiera padecido dolencia alguna y gozara de perfecta salud, por lo que muchos diacurrieron que la dote gloriosa dél al– ma se había pasado á hermosear también el cuerpo; y muchos testigos afirman, Sn santa d M . b . muerte. que su rostro, como el e 01sés, re er- veraba reflejos. Concurrió todo el .pue•
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz