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- 251 - llecimiento del siervo de Dios, para cele- , brar una función', que hubo en el con- Sana á un en– vento, vino la música de_ la Colegial á fermo. oficiar la misa, y sucedió que á uno de los mús_icos le acometió un dolor produ ciclo por. el mal que los médicos llaman miser~re¡ y no· solo se puso incapaz de .ejercer aquella mafia11a su oficio, sino que recelaba estar próximo el término de su vida. En medio de tanta angustia recordó que tenía ci:msigo, como reli– quia, uno de los· títul_os de Órdenes d_el P. Fr. Miguel, y sacáµdolo con viva. fé de una cartera, en que lo traía, se lo aplicó al estómago, implorando los mé- . ritos del varqn justo; y apenas tocó el papel la parte dolorida, cuando instan– táneamente., no sólo quedó ~liviado' del accidente, sino que entrá1;1dose en el co, ro cantó aquel día en la función, como nunca_. (Id. 221.) · ·· · En el día 18 de Abril del afio de 169 t sucedió que D.ª Isabel Jiméner. Cañete madre del R. P. Fr. Isidoro de Ardales, predicador de nuest.ca Orden, se haHaba en Antequera desahuciada de los médi– cos, á cauea de un dolor de costarlo que la afligía, y solo se esperaba el último fin de su vida: hallábase presente dicho P. y oéurriéndosele á la memoria los méritos delsiervo de Dios P. Fr. Miguel, que ha– bía pocos dias antes fallecido, dijo: Siyo tuviera aquí alguna de las reliquias del . P. Fr. Miguel, creo que por sus méritos M'I a h b d l 'b d l ¡· l agro~ @ a Ía fl 1 rar_se 0 pe 1gro en que se sus reliquias halln mi madre. Oyólo el P. Fr. Antonio

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