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_..: 211 - ~.:.S.-.:S.-.:.S.:.S..:..S:-S:--S:--.9,.:.S..:S.-.:S.-.:.S.~ tiano? Fueron estas palabras espantoso trueno, que junto con el golpe recibido Lo con~ierte lo atemerizó de modo que, volviendo el ho.mbre sobre sí, puesto de rod~llas de- lante del varó'n justo, le pidíó l?erdón á Dios de sus culpas y á los hombres del escándalo que les había dado; y con mu- cho dolor y arrepentimiento. ofreció en- mendarse; SoJícito y diestro artífice, nu(;)stro pa– dre Crisóstomo se ocupó toda su vida en labrar una dorada cadena, cuyos pre– ciosos eslabones fuesen las más heróicas virtudes; para lo cualiba uniendo y en– lazando la práctica de unas y otras, de . modo que todas adquirierí!-n nueva bri– lla,ntez y hermosura. Para que no faltara en este místico, eslabonado la virtud ca– racterística del capuchino, que es la po– breza, fué tanto ·lo que se manifestó celante de la observancia de esta virtud, que jamás adm.itió á sU uso cosa que no fuese muy precisa, y de las que la regla concede á sus profesores; y aún éstas eran siempre de las más pobres y hu– mildés. Nunca quiso admitir regalo al-: guno que sus parientes (que eran ricos) le enviaba.u para que tuviese algún alivio, porque deda, que profesar suma pobreza, y no querer padecer penuria ni carecer de nada, era ser falsos pobres. Su abstinencia era tan rigurosa que, fuera de refectorio en que comía con los demás, jamás tomó cosa de sustento, y su amor á 1:. t l b Ó t d , 'd t pobreza. es o o o serv o a su v1 a; anto que, pasando ya su edad de 80 años, en que

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