BCCCAP00000000000000000000608
~ 198 El Cabildo catedral rogó entonces al Sermón de Venerable P. Jerez que predicase el ser– plasció·nd .enl món de la Pasión de N. S. J. c. el vier- a a1.1e ra . • nes Santo por la mafíana en la Iglesia metropolitana; y lo hizo con tanta elo • cuencia, con tanta unción y con llanto tan copioso del inmenso auditorio, que llenaban las naves de la Basílica, que el venerable cabildo decretó, que en lo su– cesivo fuera siempre un capuchino el predicador de la Pasión en la Catedral. Concluida la tarea de"su cuaresma, y cogidos en ella muchos espirituales frutos, se retiró á su convento de Jerez, para so– licitar. la conclusión de su fábrica, pues aún duraba la obra. Aplicóse con sumo des_velo al logro de sus des130s; y allí se mantuvo, hasta el año de 1684, en que habiendo establecido en su Corte el rey Carlos II una junta de 'reólogos, para la resolución 'de casos. muy árduos en que se hallaba empefíada la corona, tuvo muy presente las prendas de virtud, pruden– cia y letras de nuestro Rmo. f. Jerez, pa– ra llamarlo á ella, fiando eu la conducta de tao doctísimo y virtuoso Padre los aciertos. Por esta causa lo mandó Su Ma– jestad irá la Corte, pan• que fuese uno de los primeros en dicha junta de Teó– logos, y para que ejerciese el empleo de predicador suyo en la real Capilla. Muy sensible fué este mandato para nuestro Rmo. que ya en su convento de Es llamado á Jerez esta_blecido, repe~~a unas veces con la Cort·e.. Job, In niditlo, meo moriar; y otras veces -con David, haec e~t requies mea in saeciiliim
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz