BCCCAP00000000000000000000608
- 174 - junto á los religiosos, y suspendiendo la Providencia velocidad con que corría, se quedó pa– de Dios. rado mirándolos. Así se estuvo más de media hora, en cuyo tiempo el P. Fr. Ba– silio fué poco ~ poco recuperando el sentido, causando á su compafíero mu– cho alivio; pero tuvo éste el comple– mento, cuando vió que ven,Ía á ligero paso nn hc;,mbre por el camino que ha– bía traído el jumento, y llegando á don– de estaban, é informado de lo que á aquel religioso había sucedido, dijo: Pa– dres, este es, sin duda, algún estupendo milagro. Yo he criado á este animal, y en toda su vida le he visto ningún resa– bio hasta esta tarde, que estando como media legua de aquí, 1?mpezó á correr, y sin haber podido sujetarlo se ha veni– do hasta aquí; con que es claro que Dios lo ha hecho paFa que este pobre religioso no perezca y pueda tener alivio. Pusie– ron entre los dos sobre el jumento al desmayado religioso, y dando gracias á Dios le llevaron á Guadix, refiriendo con admiración de todos el suceso para que sus misericordias sean conocidas, y los que nos hallamos obligados le tribute– mos las debidas alabanzas. Y ahora si– gamos el hilo de nuestra historia. · No habiendo podido visitar personal• mente todas las provincias de la Orden N; Rmo. P. Bernardino de Porto Mauri– cio, envió a esta de Andalucía para que la visitara en su nombre al P. Silvestre Visitador ge neraL de Milán, quien, terminada su visita, convocó á capítulo en Sevilla, donde se
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz