BCCCAP00000000000000000000607

- 246 - ~~~~.:s.,.:__c:;-:..:s.,.:s.,~~:S~.:....5l halló nuestro P. Francisco hasta su úl– Le sustituyó tima hora. A pocos días de haber éste fa. otro Padre. llecido, murio el hermano Fray Félix de' Antequera, y después otros varios, cuyas edificantes vidas ponemos á continua– ción. CAPÍTULO XXXVI De otros religiosos que fallecieron, sirviendo á los apestados. l hermano Fr. Félix que acabamos de mencionar, nació en la Villa de Vida de Fi', C ' l b . l d . Felix. ,om, y por ia erse veme o sus pa res a 1H ciudad de Antequera, siendo Félix muy chico, y haberse criado on ella, se apellidó de Antequera. Desde que tomó el hábito <lió mue3tras de sus virtudes y de que sería muy útil en cualquier Convento: no se engafiaron los que for– maron este juicio, y l.a experiencia lo confirmó, porque estando ya profeso, siempre que se celebraba Capítulo, los Prelados todos hacían grandes empeños por llevarlo cada uno á sti familia. Bas– taba solamente esto,"para decir ele una vez quien fué Fr. Félix. No quiso el Padre Celestial que éste con el aura po– pular de las terrenas estimaciones q,1e– da>e como nave que surca el mar ex– puPsto á un infausto naufragio: y así lo Sus habili- • l t' . ,1a,les. qmso asegurar con astro su ICJente para que no se perdiese. Permitiú el Sefíor

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz