BCCCAP00000000000000000000607
- 180 - ven, sino con la modestia y gravedad su pureza que es propia de un anciano. Jamás, aunque era muy chistoso y tenía sin~u– lar gracia en el decir, se le uotó palabra ni acción que tuviese visos de venial culpa; por cuya razón todos esperaban Je tan virtuosos principios, que había de ser un santo. No se engañaron en es– to, porque de tal modo caminó e11 se– guimiento de Cristo, que no omitió dili– gencia en cuanto estuvo de su paí'le con los auxilios de la diviiia gracia, para su– bir á la cumbre de la evangélica perfec– ción; y para conseguirlo con menos con– tiugencias, desde muy pequefío empezó á solicitar vivir fuera de los engafíos con que embelesa á los incautos el mundo, buscando mayores seguridades eu los desi.-:lrtos de los religiosos claustros. (P. Córd. 239;. Empezó sus estudios mayores en el colegio de los RR. PP. de la Compafíía de Jesús, y aquí aprovechó tanto en el es– tudio de la filosofía, como en adqui– J ir la verdadera sabiduría, cuyo principio ó sólido fundamento, en frase de David, es el temor santo del Sefíor. Este lo tenía siempre ian presente, que en sus accio– nes y µalabras c,m mucha facilidad se apercibía lo vigilante que estaba en no ofoncler üun en la cosa más leve al que lo había de juzgar. Nunca se vió acom– paflado de sus condiscípulos, uo obstan- Su:; estudios te que todos lo estimaban, por las exce– lentes prendas naturales con que estaba adornado; porque temfa los peligros á
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz