BCCCAP00000000000000000000534

182 TI.A.JE .{ TIERRA SANTA. de los católicos que allí hay. Tiene setenta reli– giosos. Saliendo de la cmm nueva, que es el Hospicio ele los peregrinos, se atraviesa la Vía Doloro1sa, donde se hace todos los viernes el ejercicio del Via Crucis, aunque cada uno puede hac·erlo en particular sin te– mor de ser molestado ni por los judíos, ni musulma– nes, ni por ninguna persona. En el interior del convento de San Salvador se halla la iglesia parroquial, donde se ganan tres in– dulgencias plenarias; la una en el altat· del Espíritu Santo en memoria de la fiesta de Pentecostés; otra en el altar de la institución de la Santísima Eucaris– tía. y la otra en el altar de la aparición de Nuestro Señor Jesucristo á Santo Tom:\s. Bajando la Vía Dolorosa se visita la columna de la sentencia, donde fué colocada la sentencia de muerte de Nuestro Señor Jesucristo, para que la viese el pueblo. (Hay concedidas muchas indulgen– cias, besándola.) Después se pmm por la puerta Judiciaria, por cuyo lugar pasaban todos los condenados á muerte, y Jesucristo llevó la cruz cuando se dirigía al mon– te Calvario; hoy se ven gruesas piedras que son res– tos de la referida puerta. A poca distancia se halla la casa de la Verónica, que al pasar Jesucristo lleno de sudor, polvo y sali– vas, salió y le limpió con la toca de su cabeza; allí mismo se ve el horno donde fué martirizada por su bárbaro padre. Más abajo se halla el palacio del rico Epulón; su construcción es de fiedras coloradas, negras y blan– cas, y se halla en é el hospital militar. A 40 pasos se halla el lugar donde estaba la bu– hardilla del pobre Lázaro cubierto de úlceras como nos lo pinta el Evangelio de San Lucas.

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz