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19 pussilanimidad; pero en bebiendo son fieros, y crueles, y no ay quien s averigüe con ellos. 14. El ayuno de estos barberos, es muy rigurosso: pues no come cada día sino vna vez, y entonces no mas de un pedazo de pan com vna mano, y vn vasso de vino: y esto, aunque los ayunos sean confinua dos, y por muchos messes. El homiçida, ayune cinco o seys messes, y a fin de ellos le engalanan a SU vssanza; pero le laban primero todo el cuer po, y con vuas navexitas subtiles le ben saxando toda la piel: luego 1 laban con vino las zicatriçes, y pasan a otra diligenzia. Tornan gran can- tidad de Yroques, que son vuas hormigas ferozes, y le hazen al paçient que saque leng y se la llenan de eftss, despues le hechan mucha can: tided en lo restante del cuerpo, y en estando cubierto de ellas, le meten e la Hamaca, o red en que duermen, y le arropan. 15. Persevera el paçieute en este tormento vn buen rato, y en el mt. rin le abrassan las hormigas: les quales suri tan crueles, que vna sola qu. pique, es bastante para dar calentura, y dolor, que dura veynte y quetr haras. Vease qúal quedara el paciente que tiene cubierto el cuerpo de ella y rota la piel por tantas partes. Passado este martirio, le dan a beber ca tidad de agua, yno haze mas que beberla y bomitarla, y esto dura ast que se acaba de consumir la porcion señalada. En concluyendo todas, estas funciones y Icoatorios, le engalanan de nuebo: comienzan los bayles y salen los tambores y otros instrumentos, y se solemnizo aquel t'umpho con bebida general: lehantanle los ayunos al hoiiiçida, y de allí adelante puede comer de todos manxeres sin riesgo. 16. El fin de toda esta purificazion tan cruel y diabolica, es superstf çiosso, como todos los damas de sus costumbres: y aunque poreze es cas. tigo de la culpa cometida la tal purgazion, no se haza por esse liii, sin por modo de timbre, y por señal de valentía. Los ayunos y euxajadur*., y los denlas laboratorios, dicen que son: para que la sangre de! difunto (que se vino al estomago del homizida) no le quite la vida, y para que purgue de ella. Con los ayunos dicen la digiere, y con el agua, se acab - de purificar de todo punto: y que Si se omitiesse alguna circunstanzia d las dichas, moriría presto el homicida sin remedio. 17. Del mismo genero de ayunos vsan en otras ocassiones, y todos acaban con el combite general del vino. Quendo pare te yndia ayune ella y tambien su marido: la mugar, diçen, deue ayunar, para que no para to- dos los años, ó dos hijos de vn parto (que suele suceder comunmente), y lo sienten notablemente: el ayuno del marido es por otro fin, dicen que conviene pare la vida del hilo: porque si no ayunasse, moriría luego, y le dañaria qualquier cossa que comiese. En mas de veynte días no trabe- xc, y siempre se esta hechado, como si el fuera la parida: La razon des- to es, porque se persuaden ziegamente, a que quantos golpes diesse con

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