BCCCAP00000000000000000000506

MISION DE LOS CAPUCHINOS EN LOS LLANOS DE CARACAS 451 mento para ejercitar nuestra vocación y ministerio, desistiéndonos, como nos desistimos, por el dicho escrito y manifiesto del ejercicio de misionarios en esta provincia y de los pueblos que están a nuestro cargo, sirviéndose Vuestra Señoría, como tal Vicepatrón y por la re- presentación de Su Majestad, por cuya real orden hemos venido y asis- tido en estas misiones. Y por lo que en esta parte Su Majestad comete a V.S. encargándole la ejecución de dichas reales cédulas presumiendo las confiera primero con dicho señor obispo, de comunicar asimismo a Su Señoría Ilustrísima y hacerle saber el dicho escrito y manifiesto y la resolución que se ha tomado por dicho Padre Prefecto y demás reli- giosos misionarios, poniéndolo originalmente en mano de Su Señoría Ilustrísima, quedando testimonio en continuación de este mi escrito para que, en vista de él, Su Señoría Ilustrísima, por lo que le toca, y Vuestra Señoría, por su parte, se sirvan admitir dicho desistimiento que haremos, y den la forma conveniente y la providencia que les pa- reciere para que se provean de curas doctrineros los pueblos de indios de dichas misiones y la villa de San Carlos, haciéndose cargo Su Se- ñoría Ilustrísima de los dichos pueblos y de las almas de los dichos indios, que son los tesoros en que hemos trabajado, reduciéndolas, como sus indignos operarios y coadjutores, al rebaño de Su Señoría Ilustrísima con sujeción al de Jesucristo y a la obediencia de Su Majes- tad, para que, corriendo de cuenta de Su Señoría Ilustrísima, tenga mejor logro y aumento, como lo esperamos de su santo celo, y que se sirva de dar orden para que los eclesiásticos que nombrare, se entre-? guen de las iglesias y de sus imágenes, ornamentos y demás alhajas que hemos mantenido con todo aseo y decencia con las limosnas y devotos, sin ser molestos ni gravosos a otras personas y sin gravamen alguno de la real hacienda, como lo reconocerá Su Señoría Ilustrísima y V.S., cuando llegue el caso de visitar personalmente los pueblos de dichas misiones, como los Capuchinos siempre hemos deseado y solicitado, y será necesario para poner en ejecución las reales órdenes y poder in- formar debidamente con entero conocimiento y experiencia de la cali- dad posible y capacidad de los indios y sus pueblos y del estado políti- co y enseñanza cristiana en que los dejamos los misioneros capuchinos, para que con eso seamos reintegrados del crédito y buena fama en que estábamos y se vea que, en cuanto ha sido de nuestra parte, hemos cumplido observantísimamente no solamente con el ministerio de mi-

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz