BCCCAP00000000000000000000506
450 FUENTES PARA LA HISTORIA COLONIAL DE VENEZUELA fama que poseíamos los misionarios capuchinos en la provincia y las demás en que asistimos en dicho ministerio, imputándonos graves ca- lumnias, cuales son de propietarios y usurpadores de la real jurisdicción y otras muchas, siendo algunas de dichas calumnias inventadas para la total ruina y destrucción de dichas misiones, procurándose cerrar en adelante la puerta a la propagación del santo Evangelio y conversión de los indios infieles de esta provincia con privación de los medios líci- tos y tan necesarios, que la experiencia de más de treinta años había enseñando ser convenientes para la reducción de los indios bárbaros de la calidad que son los de esta provincia, y lo que en esta razón se había madura y prudentemente determinado en junta de personas de expe- riencia y celo y ajustada conciencia, que el Ilustrísimo Señor Maestro Don Fray Antonio González de Acuña, obispo que fue de este obis- pado, con orden de Su Majestad en orden a lo tocante a las misiones y pueblos de indios que están a cargo de lOS religiosos capuchinos, a los cuales hasta ahora V.S. ni los demás señores gobernadores ni los señores obispos con sus grandes ocupaciones no han podido tratar ni ver sus pueblos y reconocer la calidad de dichos indios como de los misionarios; y habiendo sido dichos medios lícitos y conforme al dic- tamen de nuestras conciencias y confirmados por Su Majestad para que, removidos dichos indios, se preservasen de sus fugas y de los más inconvenientes que se siguen de que no hay personas españolas que asistan a dichos religiosos, y así, sin conocer la cualidad de dichos in- dios, no puede ser buen informante ni se debe hacer caso de relaciones sujetas a los accidentes de las fragilidades humanas, por cuya causa y las más que constan del escrito y manifiesto hecho por dicho Reveren- do Padre Prefecto y demás religiosos en dicha junta, que es el que ori- ginalmente presento con la solemnidad necesaria, dirigido al Ilustrísi- mo Señor Doctor Don Diego de Baños y Sotomayor, obispo dignísimo de este obispado, del Consejo de Su Majestad, su predicador y cape- llán de honor, porque a Su Señoría Ilustrísima toca y a Vuestra Seño- ría, como a gobernador y capitán general y Vicepatrón de Su Majestad, considerándose dichos religiosos faltos en este tiempo de todos los medios concernientes a la materia y propagación de las misiones, y, hallándose inútiles por la última resolución, con ánimo firme y constan- te han determinado que nos retiremos a nuestros conventos y provin- cias, a otras partes donde hallemos mies en que trabajar sin impedi-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz