BCCCAP00000000000000000000506
MISION DE LOS CAPUCHINOS EN LOS LLANOS DE CARACAS 311 cual con mucho gusto dio orden para que se entregase a los Padres la iglesia, altares, campanas, cálices y ornamentos. Estando en este estado resolvió el P. Prefecto con el parecer de algunos Padres que no se hiciese aquí sino en el puerto de La Guaira, y así se ejecutó, dando un vecino de allí el sitio y yo lo que pude para que se fuese haciendo como hoy se halla hecho una buena parte. El tiempo ha demostrado que no es conveniente esté en otra parte que aquí y ha mostrado la experiencia razones más fuertes que las que se juzgaron bastantes para la primera resolución; con que está resuelto se suba a esta ciudad como se ejecutará luego, y se tomará el sitio que está resuelto que es muy ventajoso porque pudiéndose valer de la iglesia fabricada gozan por otro lado de la huerta, que hoy tiene la casa de Doña María del Rincón que con su acostumbrada caridad se la da para que puedan tener una lechuga. Toda la Capucha debe pedir a Dios conser- ve la vida a esta señora, y darle muchas gracias porque el día que falte, ese se acabarán ambas misiones, y esto es cierto porque pobres no se pueden sustentar entre pobres, y en esta ciudad no hay treinta veci- nos que no lo sean. Yo me hallo gustosísimo de que se me ofrezcan ocasiones en que mostrar el afecto que tengo a la sagrada Religión, y aseguro a V.R. que siento la cosa que más deseo y más necesito irme a mi casa, después que veo que soy necesario para esto, ofreceré a Dios gustoso el dilatarme aquí hasta que esto tome forma. Ya sabe V.R. que soy suyo y que hemos pasado juntos borrasca en el tablazo de jarfia, y como a súbdito y amigo me puede mandar, cuya reverenda persona guarde Dios los muchos años que deseo. Caracas y noviembre, 15, de 1664. Rmo. Padre: Besa la mano de V.R. su rendido y más afecto servidor, Don Pedro de Porres y Toledo (firmado y rubricado)
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz