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268 FUENTES PARA LA HISTORIA COLONIAL DE VENEZUELA mente con otro Oidor, nombrado en segundo lugar, para que averigüe los puntos contenidos en la dicha carta con el cuidado, actividad y celo que pide la calidad y gravedad de la causa, y, si hallare ser verdad lo que la Iglesia escribe, castigue con ejemplo y severidad tan atroces delitos; y, por quitar el motivo aparente que puede dar para esto las cédulas despachadas contra los indios caribes, ha acordado el Consejo se traigan todas las despachadas en esta razón, para que, con vista de ellas, se consulte a V.M. lo que pareciere más conveniente al servicio de Dios y de V. M. En el punto que mira a enviar misioneros, pondera siempre ci Consejo a V. M. la gran obligación en que V . M. se halla de enviar ministros del Evangelio a las Indias y el procurar ensanchar en aque- llos reinos tan remotos nuestra Sagrada Religión, pues es ésta la primera y más principal obligación con que V . M. posee aquel tan dilatado imperio; y, reconociendo el Consejo la precisa necesidad que hay de obreros espirituales, y el gran gentío que está sin la luz del Evangelio por no haber quien se la comunique, siendo este punto en que el Consejo tiene dicho a V.M. en todas las ocasiones que se ofre- cen de esta calidad, cuán digno es de su real y cristiana atención, y que la suma piedad del católico y encendido pecho de V.M. sin duda lo tiene comprendido con más superiores y relevadas consideracio- nes, y por esto no se detiene el Consejo ahora en ponderarlo, y es de parecer que se escriba, ganando las horas, al conde de Villaumbrosa, que procure encaminar a la provincia de Caracas hasta seis religiosos, que sean Capuchinos o Frailes Franciscos Recoletos, de unos o de otros los primeros que se pudieren disponer, pues, estando el tiempo tan adelante respecto del despacho y salida de los galeones, no puede haber lugar para elegir, quedando el Consejo, como queda, con parti- cular cuidado de proponer a V.M. y ejecutar lo que tuviere por más conveniente a la conversión de aquellas almas, consuelo de los vasallos de V . M. y descargo de su real conciencia, y al conde de Villaumbrosa se advertirá ordene a los religiosos que envíe, a que se apliquen precisamente a entrar predicando y enseñando nuestra santa fe católica por las mismas partes que se señalan en la carta referida, y que, a los que fueren ahora, sean Capuchinos o Recoletos, se les ordene que vayan a buscar a sus compañeros, pues allá hay una fa- milia y otra, y de los religiosos franciscos de la Observancia hay una provincia entera, de quien es cabeza los de Santa Cruz de Caracas. Y, para la mejor distribución de los religiosos y aprovechamiento espi-
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