BCCCAP00000000000000000000506
246 FUENTES PARA LA HISTORIA COLONIAL DE VENEZUELA reses materiales o de otros objetivos, lanzaban contra los religiosos acu- saciones y calumnias respecto a la conducta que observaban, a su mora- lidad o comportamiento con los indios o feligreses. Por desgracia en más de una ocasión esas denuncias partían de los propios vecinos de los pueblos, lo cual obligaba al obispo a intervenir con relativa frecuencia, sometiendo al misionero a un fuerte interrogatorio y examen que termi- naba reconociendo la inocencia del presunto reo.' No queremos especificar en concreto las actividades a que en este lapso de tiempo vivieron dedicados los misioneros en los pueblos de los Llanos de Caracas o en los situados en terrenos jurisdiccionales de Barinas; son las mismas de siempre: atender a los respectivos indios o feligreses, irlos instruyendo o catequizando, ir aumentando en lo posi- ble el número de habitantes con nuevas reducciones y también efectuan- do más entradas al objeto de formar otras poblaciones. Pero siempre viviendo con el temor de exponer la propia vida en tales ocasiones y no teniéndola tampoco segura con los indios que llevaban mucho tiempo poblados y civilizados.' 3. —Por todas esas circunstancias enumeradas y no obstante la buena voluntad de los misioneros, poco se adelantó en orden de funda- ciones. Desde luego por falta de datos concretos sólo podemos apuntar las dos nuevas de que se habla en una relación de 1812. El primero es el pueblo de Santo Tomás de Guadarrama, que no es mencionado en ningún informe anterior; asistía allí en la fecha indicada el P. José de Cazalla; la fundación se llevó a cabo esos años 1800 a 1810. Lo propio se diga de otro por nombre Guadalito, del que cuidaba asimismo en 1812 el P. Justo de Granada y cuyo origen tampoco puede determinarse con fijeza.' No se sabe de ninguna otra fundación, pero para completar la información en este orden de cosas, debe agregarse que, entre los pueblos fundados los años 1791 a 1795, se cuenta el de San José de 5. El P. Cazalla, en la carta de la nota, 3, refiere cómo había sido maltra- tado terriblemente por los indios de su pueblo, que incluso estuvieron a punto de matarle, lo mismo que a otros españoles. 6. "Razón del número de misioneros capuchinos andaluces que existen en la actualidad en las provincias de Caracas y Barinas", dada por el P. José Francisco de Caracas, Caracas, 17 diciembre 1812 (Arch. Arq., Capuchinos). 7. Ibid. Santo Tomás de Guadarrama continuaba en 1815 al cuidado del P. José de Cazalla.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz