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MISION DE LOS CAPUCHINOS EN LOS LLANOS DE CARACAS 225 cios en los pueblos de los Llanos, e igualmente sitio de aclimatación e instrucción de los nuevos misioneros que fuesen llegando. El primero que estuvo al frente como Procurador y presidente fue el P. José de Soto, al que sucedió en 1791 el P. Carlos de Jaén y, al fallecer éste en 1795, vino el P. Francisco de Andújar, hasta fines de 1799, y luego el P. José Francisco de Caracas, que allí continuó hasta su fallecimiento, 18 de junio de 1827, cuando aquella misión de los Llanos se había extinguido totalmente.` 8.—Factor primordial en la marcha de la misión es siempre el personal de la misma. Según dijimos, al comienzo de 1774 eran nada menos que 36 los religiosos que trabajaban en ella y que debían aten- der a los 24 pueblos que estaban entonces a su cargo. Posteriormente el trabajo se fue multiplicando y también se fueron aumentando las fundaciones, mientras el número de misioneros fue disminuyendo, de tal modo que en 1777 se contaban sólo 29, enumerando entre ellos los PP. Miguel de Merja y José Antonio de Jerez de los Caballeros, que se encontraban en Guayana, y otros tres que tenían permiso para regre- sar a España. Precisamente por eso y en previsión de las nuevas funda- ciones que se iban preparando, el citado año 1777 se hizo la entrega al obispo de 15 pueblos y una villa, a fin de que los religiosos quedasen más libres y pudiesen atender mejor a los restantes, y se dedicasen más de lleno a la formación de otros nuevos. En 1781, cuando aún seguían los Capuchinos al cuidado de aquellos cedidos en 1777, el Prefecto P. Buenaventura de Benaocaz hacía constar que eran en total 23 pueblos y 2 villas los que corrían a su cargo, y que entonces sólo contaba con 25 religiosos, computando los dos de Guayana, otro que tenía permiso pata ir a España, tres totalmente inutilizados por su avanzada edad y enfermedades, más otros siete que casi por las mismas causas no podían 61. Según apunta uno de los PP. Prefectos, el hospicio llevó el título de San Fidel aunque la capilla o iglesia tenía por titular San Juan Bautista; uno y otra fueron destruidos por el terremoto de 1812. En 1800 se suscitó un pleito por parte de la parroquia de San Pablo acerca de los privile- gios que la capilla tenía y lo que en ella se podía hacer con independencia de la parroquia. El pleito fue dirimido a favor de los Capuchinos por decreto del Provisor y Vicario general, 31 enero 1800, y luego confirmado por el rey con cédula dada en San Lorenzo, 6 diciembre 1805 (Arch. Arq., Cédulas reales, año 1805). Hay a este propósito una especie de consulta que lleva por título: "Advertencias acerca de la capilla pública del hospicio de Capuchinos de esta ciudad de Caracas, sin perjuicio de las parroquiales", 27 julio 1798 (ibid., Capuchinos).

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