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198 PUENTES PARA LA HISTORIA COLONIAL DE VENEZUELA mente, ponemos aquellos que en el alto Orinoco o Río Negro dejaron rotas sus vidas: P. Felipe de Málaga, en 1769, y los PP. Rufino de Sevilla, Fernando de Martos, Antonio de Cádiz y Dionisio de Jerez, entre primeros de 1770 y mediados del siguiente año. Consignarnos además aquellos que en el mismo espacio de tiem- po regresaron a España: PP. Nicolás de Antequera, Rafael José de Málaga, Fernando de Ardales y Cristóbal de Alcalá, que lo hicieron en 1772 y 1773. 5 .—Iniciada ya la campaña de evangelización de los indios po- blados entre el Meta y el Apure, ahora iba a dársele impulso fuerte y eficaz. A decir verdad, en los años 1764 a 1768 no ocurrieron en la misión de los Llanos hechos especiales. También se vio muy limi- tada la actividad de los religiosos, reduciéndose a lo ordinario: cate- quización de los indios ya poblados y realización de alguna entrada, pero de poca monta. Es que, como dice el P. Félix de Cortes, "no teniendo dichos misioneros medios ni auxilios suficientes para la con- tinuación de las costosas anuales jornadas", no les era posible ir a reducir los indios que aún restaban en la provincia de Venezuela, entre el Orinoco y Apure. Por eso se decidieron a probar fortuna, entrando apostólicamente a los muchos que se encontraban entre el Meta y el Apure.` Pero D. José Solano, gobernador a la sazón de Venezuela, añade además esta razón: que, viendo no había ya en esta provincia indios gentiles, tomó la resolución, junto con el P. Prefecto, pasasen los misioneros a los muchos que había a la otra parte del Apure.38 Idéntico motivo de que ya para 1768 estaba poblada toda la provincia de Venezuela, tanto de indios como de españoles, decidió al entonces Prefecto P. Jerónimo de Gibraltar a extender la misión a esos terre- nos, creyéndolo de su obligación. Y así lo determinaron él, el gober- nador y el Procurador de las misiones P. Miguel Francisco de Vélez?' Por otra parte, como algo de iniciativa personal, había ya co- menzado el apostolado de reducción en esos terrenos y además con éxito el P. Juan de Málaga el mismo año 1768. Su ejemplo fue imi- tado luego por otros dos, PP. Alfonso de Castro y Domingo de Cam- pillos, fundando cada uno un pueblo, según adelante diremos. Muy 37. Estado de la misión dado por el P. Félix de Cortes (1770), ya citado. 38. Carta de Solano a Arriaga, Caracas, 26 diciembre 1769 (AGI, Caracas, 222). 39. Exposición del P. Gibraltar al rey, 1777 (AGI, Caracas, 222); memorial al gobernador y aprobación de éste, 1 julio 1768 (¡bid.).
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