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MISION DE LOS CAPUCHINOS EN LOS LLANOS DE CARACAS 195 No obstante tales órdenes, Centurión casi no se dio por enterado. Si es verdad que a los principios los misioneros capuchinos fueron destinados a los pueblos de los Jesuitas, lo que aquél llevó muy a mal, su actuación en ellos fue muy efímera y transitoria. Tres de ellos allí destacados murieron pronto y otros dos fueron apresados, llevados al P. Jerez y con prohibición de volver a sus destinos,32 Una excepción hubo en esto: la de San Ignacio de Cabruta, pue- blo fundado por los Jesuitas a la banda izquierda del Orinoco. Al ser expulsados éstos, el obispo de Caracas Díez Madroñero, designó (Valencia, 12 septiembre 1767) al P. Damián de Jerez, misionero de los Llanos, cura doctrinero de Cabruta. Allí continuó hasta su muerte, 7 de junio de 1772, sucediéndole el P. Alfonso de Marchena, que había estado en San José de Maipures; en 1774 se encomendó Ca- bruta a un sacerdote secular.33 Finalmente, es forzoso consignar que, una vez retirados los Ca- puchinos, fueron los Franciscanos Observantes de la misión de Píritu los que se encargaron así de los pueblos fundados por los Jesuitas como de los situados en el alto Orinoco y Río Negro.34 4.—Preciso es ahora volver la vista para conocer lo que pasaba propiamente en la misión de los Llanos. Y en primer lugar, abarcando lOs años que historiamos, 1764 a 1774, queremos señalar el personal que en esos años actuó en ella de una u otra manera, sobre todo efec- tuando nuevas funciones, principalmente en los terrenos intermedios entre el Meta y el Apure. número que de la misión andaluza de esta provincia envié a administrar los pueblos que evacuaron los Regulares de la Compañía de Jesús en el bajo Orinoco". Lo que confirma el P. Jerez, afirmando que Solano había mandado a Centurión "que inmediatamente nos entregara los pueblos todos de los Padres de la Compañía, según lo resolvió el Conde de Aranda y está mandado por S. M." (Carta del P. Jerez al P. Comisario, Cabruta, 26 sep- tiembre 1771 (LODARES, 1, 331). 32. Carta del mismo también al P. Comisario, Cabruta, 26 septiembre 1771 (AGI, Caracas, 227). Dice que, aparte de otras disposiciones arbitrarias, había mandado no pasasen los misioneros los Raudales abajo sin su permiso. 33. Archivo Arquidiocesano de Caracas, Documentos episcopales de Díez Ma- droñero, segunda carpeta, donde se encuentran estos datos de interés. Y también en el mismo Archivo, Matrículas, "Cabruta". 34. Para otros documentos puede verse CUERVO, Documentos, III, 37s., LODARES, 1, 344-46, y Papeles de Centurión, en Archivo General de la Nación, de Caracas.
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