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MISION DE LOS PP. RECOLETOS.—CAPITULO 1 203 Fe, expidió un decreto para apoderarse del convento de capu- chinos, cuyos religiosos se habían retirado con el Virrey Sa- mano, temerosos de alguna desgracia, pues cuando a fines de Enero de 1815 pasó el mismo Libertador de Bogotá a Cartage- na, se llevó los españoles detenidos, y en Honda fusilaron al P. Pedro (le Corella con otros más (1); el decreto dice así: El convento abandonado por los PP. Capuchinos en esta ca- pital será en adelante un colegio de educación para huérfanos expósitos pobres, a quienes la república debe sostener y educar. Cinco años después, siendo el General Bolívar Libertador del Perú, con fecha 19 de Noviembre de 1824 expidió otro de- creto (2) convirtiendo el colegio de Misioneros de Santa Rosa de Ocopa en un colegio de enseñanza pública para que en él se eduqen los hijos de las víctimas de la Libertad Peruana en el Valle de Jauja; esta vez votó a los frailes antes que se fue- ran. Con fecha 19 de julio de 1825 expidió otro decreto para apoderarse del convento de San Buenaventura del Cuzco pa- ra convertirlo en asilo (3). 7. Cuando el año 1821 fueron suprimidos los conventos Menores por la ley del Congreso de Cúcuta, sus archivos, así como los religiosos, fueron reunidos en el convento Máximo de Caracas, y cuando éste a su vez fué cerrado por falta de religiosos, los archivos (le todos los conventos pasaron a la curia archidiocesana, en donde afortunadamente se conservan e. regular estado, formando gruesos fajos que llenan la es- tantería de frente a la puerta, con la signatura de C. F., los que pertenecían al Archivo Franciscano. De este inapreciable te- soro liemos sacado los documentos que insertamos a conti- nuación, los cuales nos dan una idea general de la vitalidad de la provincia de Santa Cruz de Caracas, número de religiosos y modo económico de vida. Y empezamos copiando el acta del primer Capítulo Provincial de Caracas el cual tiene gran- dísima importancia, por ser el primero que se celebró en la capital de la antigua Colonia y porque nos da a conocer con (1) J. M. Restrepo, ¡listoria de la Revolución de la República de Colombia cit. T. 1. p. 311. (2) Véase Blanco Azpurcia, t. IX p. 407 y 408. (3) Véase Blanco-Azpurúa, t. X. p. 47.

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