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202 LOS FRANCISCANOS CAPUCHINOS EN VENEZUELA contrario: No, sino que trae embaucado al pueblo". El mismo fué el principal defensor de los Religiosos y propuso varias transacciones. Fiié la primera que los Provinciales comple- taran el número, sacando Sacerdotes de los Conventos gran- des. Sostuvo también que, según las leyes vigentes, no era preciso que fueran todos Sacerdotes, y, en último caso, que se refundieran algunos menos importantes, pues los conventos son absolutamente necesariosp ara ayudar a los Párrocos y sobre todo para sostener las Misiones. . . . Pero nada se pudo conseguir. Al contrario, apenas se había aprobado la ley, y ya los Intendentes y Gobernadores se habían apoderado de todo, sin avisar siquiera a la autoridad eclesiástica. En la actualidad los edificios e iglesias de Mérida, Barcelona y Cu- inaná se han arruinado por completo y no quedan más que escombros. Los conventos de Caracas, Valencia y Maracaibo después (le haber servido de colegios los convirtió el general Guzmán Blanco en Universidades, sin modificar más que las fachadas. Los de Tocuyo y Margarita sirven de oficinas del Gobierno, y ambas iglesias son Parroquias, lo mismo que la (le Coro, cuyo convento es la residencia (le los Padres Agustinos Recoletos. Sobre los cimientos (le la iglesia Franciscana de Barquisimeto, destruida por el terremoto del año de 1812, se levantó la Catedral, y en el solar del antiguo convento se ha edificado el seminario. Las iglesias (le San Francisco (le Va- lencia y Maracaibo, han sido cedidas canónicamente por los respectivos Prelados a los Capuchinos de la provincia de Casti- lla y han sido reformadas totalmente. La de San Francisco de Caracas está a cargo (le los PP. Jesuitas. La de Guanare se con- serva en buen estado y sirve de vice parroquia; en el convento funciona un colegio particular. La de Trujillo fué convertida en teatro y el convento en cuartel. También alcanzó la mala- dada Ley tic Cúcuta a las residenciasque los Capuchinos te- nían en Caracas y Maracaibo, lo mismo que al colegio de los Misioneros de Píritu en Barcelona; al desaparecer esas resi- dencias y colegio se acabaron totalmente las Misiones, que apesar de la guerra se conservaban en Apure, Alto Orinoco y lago de Maracaibo, pues eran su apoyo y sostén. El mis- mo General Bolívar cuando después de la victoria de Boyacá entró triunfante el 10 de agosto de 1819 en la ciudad de Santa
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