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192 LOS FRANCISCANOS CAPUCHINOS EN Como, pues, nuestro carísimo hijo en Cristo, Fernando y nuestr carisima hija Isabel, Reyes ilustres de Castilla, León, Aragón y Granad guiados del fervor de su devoción, y deseando que florezca y sea exal lada la fe católica en las tierras e islas descubiertas y por descubri en el mar Occidental, ha poco nos expusieron que habían determin do mandarte a aquellas tierras para que allí, por ti y por otros presb teros seculares o regulares idóneos y elegidos, predicárais y sembr rais la palabra de Dios y trajérais a la fe y a la religión cristiana los moradores y hal)itadores de las tierras e islas predichas, que n tienen conocimiento de nuestra fe, enseñándoles e instruyéndoles e los mandamientos de Dios. Nos, sabiendo que cuanto ahora te encomendarnos, fiel y dilige temente kas de cumplirlo, te concedemos, y juntamente damos aut ridad apostólica, con conocimiento cierto y por el tenor de las presen tes, plena, libre y omnímoda facultad, licencia, Potestad y autorida de ir a las islas y partes predichas con otros compañeros de tu Orde o de otra, elegidos por ti o por los mismos Reyes, sin necesidad ( pedir licencia a sus superiores ni a cualquier otro, y de conmor allí el tiempo que quisieren; (le predicar y sembrar la pal-abra (le Dio por ti o por otros presbíteros idóneos seculares o regulares de cua quier Orden; de reducir a la fe católica a SUS moradores y habitante de instruirlos en la misma fe, de bautizarlos y administrarlos los S cramentos de la Iglesia, de oírlos en confesión... Dado en Roma, cerca de San Pedro, el año de 1493 a 24 de juni el primer año de nuestro Pontificado. Alejandro VI". 3. Ya dejamos consignado en las primeras páginas del t mo anterior que en 1514 llegó a Cumaná la primera exped ción de Misioneros, y en 1516 la segunda compuesta de Dom nicos y Franciscanos; los primeros venían destinados sustituir a los que fueron martirizados en Chichirivich y los segundos a reforzar el convento de Cumaná, don había reunidos muchos indios. Trabajaban en la redución los indios, cuando el 3 de octubre de 1520, provocados en par por comerciantes aventureros, se sublevaron los indios y di ron muerte a otros dos religiosos Dominicos y destruyeron Convento franciscano de Cumaná. Los religiosos, avisados tiempo, huyeron a Cubagua y de allí a Santo Domingo. En los primeros días de enero de 1521 fué nombrado capitán Gonzalo de Ocampo para castigar a los indios C él regresaron los Franciscanos, cuyo Superior, el Padre Fr Johan Garceto de Picardía, restauró el Convento de Cum ná donde se alojó el Padre Las Casas ese mismo año, hacien

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