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MISION DE LOS PP. RECOLETOS.—CAPITULO I 187 li ), n os. o la ía te r- n e- UC el li- s- n, e - 3 n- de n n- al a, e- o, de io la D. al- se ). no se ral la Corona de España, en 4 de mayo de 1493, Bula del Papa Alejandro VI (1), por la que Su Santidad les concedió el derecho que hoy po- seen de los vastos dominios descubiertos y por descubrir, con el en- cargo de que atendiesen a la conversión de la gentilidad, a cuyo ¡u- lento, en 25 de.septiembre de 1493 (2), se embarcaron con Colón, en su segundo viaje, otros frailes Franciscanos. Cuando fué en clase de Superior Eclesiástico o Cura Párroco de aquella nueva cristiandad, el P. Buil, (le la Orden de San Benito, con algunos clérigos, que todos deemborcaron en 3 de noviembre del mismo año en la Isla Española (3) o de Santo Domingo (llamada así por haberse descubierto en día domingo) y desde entonces han continuado sin intermisión los hijos de Nuestro Padre San Francisco anunciando la ley evangélica por aquellos países incógnitos, sin dejar rincón de cuantos se han reco- nocido hasta el presente año de 1781, que han mediado doscientos ochenta y ocho, en que no hayan evangelizado, con la singularidad de que son raras las provincias y naciones en que los religiosos Francis- canos no entraran los primeros. Estos fueron los que acompañaron a Colón en su tercer viaje, que principio en Sanlúcar de Barrameda el 30 de mayo de 1498 (4), cuan- do descubrió el 1' de agosto del mismo año, la Isla de Trinidad y la Costa de Paria, que fué la primera tierra firme de las Indias, conocida hasta hoy por la Boca del Drago, nombre que le puso el propio almi- rante; tomando éste, por los Reyes Católicos, posesión de aquel Nuevo Mundo, y sin hacer misión particular en él, prosiguió su navegación a la Española, en la que desembarcó el (Ha 22 de dicho mes. También fueron frailes Franciscanos con el capitán Alonso de Oje- un, el piloto vizcaíno .Juan de la Cosa y el mercader Américo Vespucio (5), quien injustamente se usurpó la gloria del primer descubridor de la tierra firme, que sin otro motivo alguno tomó el nombre de América, de1ivando su etimología (le Américo, y es hoy una de las cuatro par- les principales que componen el orbe. Salió esta expedición del puer- to (le Santa María en 2 de mayo de 1499, y llegando a la costa descu- bierta un año antes por el Almirante, desembarcaron en la Española iii 5 (le septiembre del año de 1499. Igualmente se cree que los frailes Franciscanos acompañaron a Vicente Yáñez Pinzón en su viaje, que principió desde el puerto de Moguer, por el mes de diciembre de 1499 (1) Torquexnada, parte tercera, lib. 28, fol. 288. Torrubia, torno IX, fol. 53. (2) Herrera, déc. 1', lib, 2, fol. 45. Torquemada, lib. XVIII, fol. 294 y 95. (3) Herrera, déc. 21, lib. 21, fol. 45. (4) Herrera, déc. 21 , lib. 39, fol. 18 y 80 hasta el 87. () Herrera, década 1', libro 49, desde el folio 97 al 101. Acerca de Juan de la Cosa, véase Los Vascos en América, por D. Segundo Is- pízua, vol. IV.
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