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186 LOS FRANCISCANOS CAPUCHINOS EN hoy, asistiéndoles una firme esperanza de que cada día se aumenta con el fervor divino los frutos de su predicación en cuantas parte hallen encargados del cultivo de tan extensa viña apostólica. Reservaba Dios, sin duda, aquella monarquía y sus ocultos tes para la Real Corona de Castilla, pues sólo en los Reyes Católicos, Fernando y Doña Isabel halló Colón, después de largo tiempo que había propuesto el proyecto del descubrimiento de las Indias, c efecto de su natural discurso y no de otro modo, el auxilio y ha tación, habiéndoselo facilitado el P. Fray Juan Pérez de Marchena de la Regular Observancia de Nuestro Padre San Francisco, guard del Convento de la Rábida, media legua distante del puerto de P de Moguer, uno de los de la costa del reino de Sevilla, el cual tenía g concepto en la Corte, así por su religiosidad y literatura, como po distinción que hacia de su persona la Reina Católica, a quien ha confesado algunas veces. Este celoso religioso, viendo al almir desesperado de su pretensión, resuelto y empeñado de pasar a la te de Francia a proponer al Rey cristiano el referido proyecto, atención a que se retardaba demasiado la efectuación (le SU idea y meditada empresa, por motivos de la ocupación y pastos crecidos tenían los soberanos católicos en la guerra de Granada, le disuadió viaje intentado, ofreciéndole esforzar sus súplicas y aplicar su v miento, a fin de que Sus Majestades le atendiesen y fomentasen, teándole la expedición; y habiéndolo logrado, como apetecía Co retornaron éste y Marchena al enunciado puerto de Palos, en do ambos, en competencia, procuraron el alistamiento de gentes y e barcaciones para emprender la navegación, que principiaron el d de agosto del año 1492, con tal felicidad, que el 11 de octubre co zaron a descubrir islas en aquel Nuevo Mundo, a tomar posesió ellas en nombre de los Reyes Católicos, y el Padre Marchena (2), sus compañeros, a fabricar la primera iglesia que ha habido en las dias; lo que sabido por Sus Majestades, a persuasión del gran Card Fray Francisco Ximénez de Cisneros (3), lustre de la religión Será que a últimos del predicho año (le 1492 había sucedido en el co sonario al P. Fr. Fernando de Talavera, de la Orden de San Jeróni por el ascenso de éste al arzobispado de Granada, obtuvieron, a favo (1) La confusión de los (los religiosos, Fr. Juan Pérez y Ant de Marchena, comenzó, según Fernández Duro, Colón y Pinzón, co aparición de la Historia de Hernán Cortés, escrita por el sacerdot Francisco López Gomara, tal vez con falta (le juicio crítico. Act mente, están completamente comprobadas las dos personalidades. V la obra Colón y la Rábida, por el P. José Coil, cap. XIX y XX.--(N. de (2) Está ya bien comprobado que en el primer viaje de Coló había ningún Sacerdote; esto que dice el P. Alvarez debe entend de la segunda expedición.—(N. del A). (3) Flechier, Obispo de Nimes, folio 36. Gómez, Crónica ge de la Orden de San Francisco, tomo VIII, fol. 16.

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