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204 LOS FRANCISCANOS CAPUCHINOS EN VENEZUELA del Centenario de la Independencia, el 5 de julio de 1911. De la que hacemos un extracto por ser muy larga; dice así: "Por cuanto, por parte del pueblo de Todos los Santos de Calabo- zo, se nos ha representado el año pasado de 1771, que con fecha de 1669 el Prefecto de las Misiones de Capuchinos de Los Llanos de Ve- nezuela, Fr. Pedro de Berja, había pedido licencia al señor Goberna- dor de Caracas para fundar un pueblo de españoles en el centro de Los Llanos, a fin de no malograr el fruto que por medio de los Mi- sioneros habían logrado, reduciendo muchos indios en las cuatro poblaciones que tenían ya establecidas. Y que el Gobernador, después de conferenciar con los Cabildos de Caracas, eclesiástico y civil, acordó como útil y conveniente la fundación del pueblo (le españoles y otros más de indios, señalándo- les tierras para el caserío y sementeras, y dándoles ordenanzas para gobernarse; todo lo cual fué aprobado por Real Cédula de 8 de sep- tiembre de 1676, encargando al Gobernador, al señor Obispo y a los Misioneros el cumplimiento de lo acordado. En su consecuencia se fundó el año 1695 el pueblo de Todos los Santos de Calabozo, en el centro de Los Llanos, frontera del río Ori- noco; más tarde (en 1723) establecieron en sus cercanías dos pue- blos de indios, nombrados Nuestra Señora de los Angeles y el otro Santísima Trinidad, compuestos ambos de bastante número de in- dios, asignándoles a cada uno de estos pueblos las tierras que nece- sitaban sus pobladores, cuya demarcación suscitó algunos litigios con los moradores de la ciudad de San Sebastián de los Reyes. Y habiéndose medido y demarcado, terminó la contienda ci año 1745, quedando el insinuado pueblo de Todos los Santos de Calabozo en posesión de cinco leguas, y los dos pueblos de Misión, lo que marca la ley para ellos. El pueblo de Todos los Santos de Calabozo había venido usan- do el titulo de villa, pero no conserva el documento justificativo, por lo cual el año 1754 recurrió al Gobernador de Caracas para que lo confirmara, el cual pidió informes al Sub-teniente de Calabozo de las tierras Realengas asignadas en la fundación, y que hiciese matrícula del número de vecinos que tenia, con expresión de los que tenían tie- rras y casa y demás que necesitan los pueblos de Indias. Y aunque se evacuó el citado informe el año de 1756 con puntua- lidad, dejando comprobadas las diligencias de los anteriores infor- mes y la particularidad de constar de ciento setenta y cuatro fami- lias, compuestas de muchas personas, con iglesia parroquial donde se celebran los divinos oficios con la debida decencia, y estar asegu- rado el culto con fincas suficientes, y el alumbrado de la lámpara del Santísimo Sacramento,. con aprobación del Ordinario Eclesiástico, y

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