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200 LOS FRANCISCANOS CAPUCHINOS EN VENEZUELA cacao que el P. Marcelino había plantado en San Javier para alivio y socorro de los religiosos y de los indios. 2. Otro grupo de Misiones, establecido en este tiempo, era el fundado por los PP. Bartolomé de San Miguel y Salva- dor de Cádiz el año 1723, en la meseta que se llama de Ca- labozo (1), jurisdicción de San Sebastián, treinta leguas dis- tante de esta ciudad, hacia el Sur; se titulaban estos pueblos: Todos los Santos de Calabozo, Santísima Trinidad y Nuestra Señora de los Angeles. Para contener los indios de estos pueblos y resguardo de los Misioneros, se hacía necesaria la fundación de un pueblo de españoles, y expuesta la necesidad al Gobernador de Ca- racas, don Diego de Portales, y fundado éste en las dos Rea- les Cédulas que hemos citado para la fundación de San Fe- lipe, extendió su despacho ante el Escribano público D. Gas- par de Salas el año 1726, mandando que se funde una villa de españoles en las mesetas de Calabozo, y ordenando a su Comisario les señalara las tierras necesarias. En virtud de estos Despachos del señor Gobernador, y otros del Ilustrísimo señor Obispo de Caracas, D. Juan José Escalona, y de las Reales Cédulas ya citadas, convirtieron los Misioneros el pueblo de Calabozo en villa de españoles, con el título de Todos los Santos de Calabozo, junto a los dos pueblos de indios mencionados, que distan uno de otro una legua, y tres días de camino del río Orinoco. Esta villa estuvo a cargo de los Misioneros Capuchinos con las mismas condiciones que señaló el Rey para San Car- los y Araure. Los vecinos de esta villa son muy adictos a los religiosos, y ayudan a su manutención, no sólo a los que vi- ven con ellos, sino también a los que asisten en los otros dos pueblecitos, y, además, a los que están en Iguana y Altamira, cerca del Orinoco. 3. En la Biblioteca de Madrid hemos encontrado un (1) El pueblo de indios que hubo en Calabozo, como ya deja- mos dicho en el capitulo VI, pág. 115, fué fundado bastante antes, en 1695, por el P. Gabriel de Sanlúcar.

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