BCCCAP00000000000000000000461
680 LA DIVINA PASTORA Y EL BTO. DIEGO J. DE C. punto que le designaron. Calmando un poco después la borrasca, le die– roIJ orden para que del castillo volviese a la casa de donde con tanta vio– lencia le arrancaron » (1). El padre Félix Maria de Cádiz señala como causas de la persecuc:ón las mismas que en Algecira s, esto es: Su celo por 'la verdad católica y adhesión a la Santa Sede(~). Por fin, en el 1840, pudo embarcarse para Italia acompañado del di– cho padre Félix. Pasó por Roma para ponerse a disposición de los supe– riores y expresarles sus deseos de partir a las misiones más duras y di– fíciles. Los viejos capuchinos andaluces hablaban con orgullo de la gran impresión que causó en la ciudad eterna la figura del padre José no sólo por su santidad y vocación misionera, sino también por su gran culh.:ra , simpatía y raras disposiciones para toda empresa. Por estos años había reorganizado Gregorio XVI la Congregación de Propaganda y se interesaba mucho por la difusión de la fe católica entre los gentiles. Una de sus iniciativas fué la de resucitar la muerta misión de la Mesopotamia y Dersia fundada en 1626 por los capuchinos franceses de la Turena, extinguida totalmente ei:i el 1830 (3). Dividió los exten:;;os terri– torios én tres misiones, y confió la de Bagdad a los carmelitas, la de Mos– sul a los domínicos, y la de Mardin a los capuchinos, expresando a nues– tro padre general que vería con gusto que fuesen los exclaustrados españoles residentes en Italia los que de ella se encargaran. En los trá– mites tomó parte el comisario apostólico de España, padre Alcaraz, y tanto la Propaganda como los superiores de la Orden convinieron quz el hombre provindencial para fundar y regir la nueva misión era el padre José de Burgos. En efecto, el dicho comisario, en nombre de la Sagrada Congrega– ción, le comunicaba su llamamiento para la misión de Mesopotamia con el cargo de Viceprefecto apostólico. El corazón del -:1póstol de la Divina Pas– tora debió vibrar de júbilo por la dicha de verse destinado para atraer al redil 'de Cristo las ovejas descarriadas, que no lo conocían o habían huido de él. El día 2 de abril de 1841, con sus súbditos los padres Nicolás de Bar– celona, Raimundo de Olot, Angel de Villarrubia y el hermano fray Pedro de Premiá, embarcaba en un navío austriaco que los condujo a Constanti– nopla. Faltos de dinero para continuar el viaje, debieron permanecer aquí hasta que la Providencia les proveyó para llegar a Beirut, sede del prefec– to apostólico de nuestra misión de Siria, a quien il:rn sometida la subpre– fectura de Mesopotamia. l. RELACIÓN c. - 2. TesnMONNIO c. - 3. Los capuchinos de la Bretaña y Turena (Fran– cia) pasaron en 1626 al Oriente y fundaron las misiones de Siria, Mesopocamia y Persia. En el 1641 , la de Siria quedó para los bretañas, y las dos restantes para los tu renenses. Agita– ciones sociales obligaron posreric,rmente a cambiar los _capuchinos franceses por itali2nos, los cuales por las mismas causas abandonaron totalmente, en 1830, Mesopotamia y Persia . Mejorada la situación, diez años después, la PROPAGANDA FIDE dividió dichos territorios como se dice en el texto. Actualmente rigen la de Mesopotamia los capuchinos franceses de la prov. de Lión y sus principales residencias son: Mardin, Orfa, Diarbekir, Malacia, Mezere y Karput. ÁNALECTA o. M. CAP,, t. 6, pp. 108 y s,
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz