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P. FBRMÍN DB AÍ.CARAZ 669 tólico para que fueran atendidas · las pretensiones venezolanas. El · padre Fermín vió el ci.elo abi~rto para llenar sus ¡'deales y en varias expedicione·s !.legó a mandar más de ciento cincuenta misioneros españoles de los ex– claustrados fugitivos. Al año siguiente el gobierno de Guatemala fué el peticionario y también satisfizo sus deseÓs (1). El de Nueva Granada ~n 1844 solicitó con más generosidad el establecimiento de los capuchinos, ofreciendo cinco residencias. El padre Alcaraz preparó veinte misioneros y quiso marchar personalmente con ~Jlos, pero ·no se i'o permitió el Santo Padre (2). Otras muchas gestiones para er'Ecuador , Chile y Méjico em– bargaban el.alma misionera del c@misario, cuyo celo merece las mayore.s alabanzas •. _La devoción de la Divina Pastora ganó mucho con estas mi – siones.,:como se verá cuando se hab:e .. del cardenal Vives, que recogió en sus escritos.la ' propaganda que hacían de ellaJos misioneros llevándo 1 a a todos los pueblos de su apostolado. ·. ,· {: ·, Era muy adicto a la causa carlista y:-I e pr~.stó en italia buenísimos ser– vicios , que se los recompensó don CarLo::i'nombrándole su embajador en Roma. Pero tan grande era su prestigio, qit';e esto no fué óbice a que fue~e pro:puesto por Isabel II para el obispado de Cuenca, y en 1849 lo consa– graba Pío IX en Gaeta ., El padre AJcaraz fué en su vida privada y en :la predicación un devoti– simo apóstol de I.a Divina Pastora, y conHJ fruto ·de su devoción publicó dos liqros interesantísimos y de mucha uti_lj.d~d p~ra los fieles. 1 • Tituló el primero,. La Divina Pastora o'- lea, el rebaño del Buen Pas– tor Jesucristo, guiado, custodiado y apacentado por su Divina Madre, Maria Santísima.... y lo dió a luz el 1831. Contiene tres partes: la dedica– toria, los .preliminares y los ejercicios para cada día del mes. El autor, a la ma'iiera del padre Isidoro y del beato. Diego, primera– mente consagra su libro a la Virginal Zagala y, tal vez sin pretenderlo, nos ha revelado con estilo más ampuloso del que suele usar, el gran amor y devoción que le profesaba , como puede verse a continuación: -.Soberana 'Emperatriz de los cielos y tierra: Hija predilecta del Pa– dre; Madre purísima del Verbo; Esposa amada del Espíritu Santo; tem– plo vivo y animado en quien la Divinidad recibe gloría, obsequio , culto y homenajes de todas las criaturas, y de donde huye confundido el dragón infernal hasta precipitarse en el abismo ; objeto el más cariñoso de las com– placencias de Dios; Arca verdadera del testamento; Reclinatorio sagrado en que descansa la Sabiduría Eterna; Mujer fuerte a quien corresponden en toda su.verdad y extensión los elogios que prodigó el Sabio; embeleso de toda la corte celestial; milagro nunca visto, obrado por el esfuerzo de la Omnipotencia; conipendio admirable de las maravillas de la diestra del Señor; Zagala graciosa y compañera inseparable del Buen Pastor Jesu– cristo , que6traído desde el seno del Padre por el olor suavísimo de vues– tras virtudes y abrasado en el amor de los hombres nos visitó y redimió, dando su vida y su sangre por el bien de sus ovejas, etc., etc. · «Señora:.Si además del testimonio Irrefragable de la revelación, c¡,ue :., . l. A NALECTA c., ib. - 2. Eugenio de Valencia, HISTORIA DE LA MISIÓN DE G oAJIRA, Va – len~la, 192,4, pp. 1 y e.

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