BCCCAP00000000000000000000461

LO!!I PP. OBNBRALB!!I DB LA O. CAP, Y LA PRIMITIVA HDAD, DfS LA PASTORA 616 presentes nombramos e instltufmos como a nuestro sustituto, para dicho efecto, al reverendo padre guardián del citado nuestro convento d~ Sevilla, que al presente es y por el tiempo fuere o, en su defecto, al padre vicario o presidente, a fin de que, a nombre y en representación nuestra, lleve en la procesión anual, que dicha Hermandad hace, la insignia que nos co– rresponde y ejerza cuantas funciones estuviesen anejas al mencionado oficio de protector espiritual de la misma, declarando además ser nuestra voluntad que, en fuerza de esta nuestras letras, sea r€conocido y tenido dicho reverendo padre guardián, y todos sus sucesores o los que sus ve– ces hicieren, por ral sustituto nuestro en el precitado oficio de protector s,spjri:{illal de la referida real Hermandad.-Dadas y firmadas de nuestra mano, y selladas con el sello mayor de nuestro oficio, en este nuestro convento de capuchinos de Valencia a 6 de noviembre . de 1.830,-Pray Juan de Va'lencia, ministro general.» Para informar al padre guardián de su nombramiento y felicitarlo, vino al convento una diputación de la Hermandad, compuesta por el ma– yordomo, el primer consiliario , el cura de la parroquia y los marqueses de la Motilla y de Paterna, y el secretario de la Hermandad. Al mismo tiempo y a nombre de ésta escribió su secretario al nuevo provincial, congratulándole por su elección, a lo que contestó el prelado ofreciéndose e'n su cargo para cuanto pudiera ser útil a tan ,venerable Her~ mandad. No habían recibido los hermanos esta carta y, ansiosos de con– seguir el predicador del Rosario, le escribieron nuevamente en la form~ que sigue: 1 «Muy reverendo padre provincial.- Los infrascriptos oficiales repre– sentantes de la real Hermandad de la Divina Pastora, sita en la .iglesia pa– rroquial de santa Marina de esta ciudad, de. la que es hermano• mayor el rey nuestro señor, que Dios guarde; vice- mayoral, el eminentísimo y exce– lentísimo señor cardenal, arzobispo de esta diócesis, y protector espiritual nato, el reverendísimo padre general del sagrado Orden de capuchinos, a vuestra paternidad muy reverenda, con el respeto debido, hacen pre– sente: Que siendo uno de los fines principales, que se propuso en fundarla el veneráble padre fray Isidoro de Sevilla, de buena memoria, el fomento de la devoción y culto a nuestra soberana Titular, atrayendo a los fieles por medio del santo Rosario a oir la divina palabra para bien de sus almas, con cuyo objeto y el de afianzar más tan piadoso acto celebró la Hermandad una concordia con la religiosa comunidad del convento, ex– tramuros de esta dicha ciudad, la cual fué aprobada por la jurisdicción ordinaria, y sucesivamente confirmada por los superiores de su Orden, es-:– táble~iendo entre sus capítulos, que uno de los individuos de la mencio– nada comunidad fuese destinado en calidad de capellán, que comúnmente se designaba al padre predicador de plaza, y asistiera al santo Rosario que salla todas la tardes de los domingos y días festivos de gµardar, de la referida parroquia, dirigiéndose al sjtip que más acomodaba al padre, en donde predicaba. y de este modo se lograba el lucro espiritual de los concurrentes . .Mas como por las vicisitudes de los tiempos pasados se omitió esta práctica y la real Hermandad desea con ansias verla resuci – tada: por tanto y a nombre, de ella suplican a vuestra .paternidad muy

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz