BCCCAP00000000000000000000461
Lós PP. GENERALES DE LA o. CAP, Y LA PRIMll'IVA iibAb. DE LA PASTORA 613 concepto que sus virtudes le han hecho famoso, ocupándole continuamente en administrar el santo sacramento del bautismo, que asistiera a la sa– lida del Rosario, y por esta causa se ha omitido, muchos años ha, tan saludable práctica, que tanta falta hace en los miserables y calamitosos tiempos, que vivimos, para la reforma de cústumbres. ,. · Déb~se contestar a esta inoportuna acusación que el padre Verita dejó de s~lir con el Rosario de la primitiva Hermandad, porque falté!ban los hermano·s, y que él no abandonó dicha práctica, sino que, independiente– mente de la Hermandad, la continuó hasta su muerte, como ya lo hemos repetido . Con la pérdida del padre Verita quedó vacante el cargo de predicador de plaza y debiéndose proveer dichú cargo en el capítulo provincial, que iba a celebrarse, pide la Hermandad al reverendísimo que, aprovechando · e~ta ocasión, influya sobre el futuro provincial para que le nombre el pre– dicador _del Rosario. Le ruega además que designe al superior del con– venio para que le represente en st.: cargo de protector llevando en los actos de la Her,mandad la insignia que le corresponde.A este memorial contestó el reverendísimo: «Valencia y noviembre, a 6 de 1830.-Señor secretario de la real Her– mandad cie la Divina Pastora de nuestro convento de Sevilla.-He recibido la representación que me dirige esa real Hermandad y, enterado de su contenido, acompaño nombramiento a favor del reverendo padre gua; dián de ese cúnvento, que por tiempo sea, o su vicario, para que me sustituyan y representen, llevando la insignia que corresponde al protector espiritual en la procesión anual. Por este mismo correo escribo al muy reverendo padre provincial disponga señalar un religioso para capellán del Rosario, según pide la real Hermandad. Hubiera sido muy conveniente que esta gestión se hubiese hecho con anticipación a la celebración del capítulo, para que los reciep nombrados entrasen en sus respectivos destinos con conocimiento exado de sus deberes; pero me prometo del celo del muy reverendo padre provincial que allanará las dificultades que ocurran. – Con esta ocasión se ofrece de nuevo a 111 real Hermandad su afectlsimo en el Señor.-Fray Ju~n de Valencia , ministro general. a. i.-Señores de la real Hermandad de la Divina Pastora de s~villa. • Junto con esta carta enviaba el siguiente decreto: <NOS, FRAY JUAN DE VALENCIA, EX-LECTOR DE SAGRADA TEOLOGIA, EXA– Ml,NADOI~ SINODAL DEL OBISPADO DE CARTAGENA, Y MINISTRO GENERAL (A. 1,) DE TODA LA ORDEN DE MENORES CAPUCHINOS_DE NUESTRO SERAFICO PADRE SAN FRANC1scó, BTC, - Deseosos de que la real Hermandad de la Divina Pas– tora , sita ~n nuestro convento de capuchinos de la ciudad de Sevilla (sic), y de la que santamente nos gloriamos de ser su espiritual protector, logre bajo nuestros auspicios los mayores aumentos en el piadoso objeto de su institución de promover la gloria, culto y veneración debidos a su Patrona - y Titular, la soberana Madre del Buen Pastor Jesucristo; y no perrr1tién,– donos nuestro actual destino desempeñar personalmente las funciones que nos competen como a su protedor espiritual, en virtud dt ·Ias
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz