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598 LA biVINA PASTORA Y BL B'Í'Ó. DIEGÓ J. DE C. corno protector y mayoral de la Hermandad. - Por las adjuntas papeletas verá usted que, además del convite que hará por sí la Hermandad, le hace otro de modo que concurra toda la nobleza de esta ciudad con las co– rrespondientes licencias de las jurisdicciones eclesiásticas y reales. Han ido delante de la Señora seis niños pequeños cantando algunas letras de las que compuso el venerable fray Isidoro de Sevilla, a las que dió el nor.i– bre de silbos amorosos de la Divina Pastora a sus ovejas. Estos niños han sido uniformados con el traje de pastores, con ropa de seda ricamente adornada. Consultando lo que representaban con el decoro del acto, ha sido muy aplaudido de todos este pensamiento. Todo lo ha completado el superior mandato de vuestra reverencia , por el cual ha concurrido la vene-: rabie comunidad con el noviciado, no sé con qué motivo no vinieron lo~ padres hasta hora y media después de la cita, de modo que algunos duda-• ron de la venida. «La Hermandad para cumplir en todas sus partes con la concordia, en la cual está establecido que ésta haya de nom'brar un protector para los asuntos que ocurran entre las dos corporaciones en cuanto a lo espiritucl, ¡juramente, y teniendo esta real Hermandad a la reina nuestra señora actual por protectora, desea el beneplácito de vuestra reverencia para nombrar– le de protector perpetuo y a sus sucesores, para que con esto tenga la Hermandad un firme apoyo en sus piadosas solicitudes, que no se opongan y sean compatibles en el régimen establecido en la venerable comunidad de capuchinos. El Señor colme a vuestra reverencia de bendiciones y o conserve en su santo amor y gracia.-Sevilla y septiembre, 8 de 1827.– Su más humilde servidor que su mano besa.-Manuel del Real, mayo:'- domo ~. . Advertirnos que la comunidad lleg·ó a la hora justa de la proces1cn para eludir estar uniformada más de cuatro horas como en años anterio– res. Aunque el nombramiento de protector aún no estaba acordado, creyó– se el padre Justo en posesión de él , según se desprende de la siguienie carta: «Señor don Manuel Real. mayordomo de la real Hermandad de la Di– vina Pastora de la ciudad de Sevilla.-Recibo con muy especial comple– cencia y finísima acción de gracias el título honorífico de protector, para . mí y mis dignos sucesores, de esa real y piadosa Hermandad de la Divina Pastora.de las almas, María Santísima, y la ofrecemos todas nuestras fa.-. cultades en su obsequio. -Tenga usted la bondad de hacérselo presente, repitiéndome su afectísimo siervo en Jesucristo. - Fray Justo de Madrid , vicario generaL-Capuchinos de Madrid, 25 de setiembre de 1827». El contento y entusiasmo de la Hermandad por esta efusiva carta y por la plausible armonía entre ambas corporaciones, que al fin de cuentas n::> tenía otro fin que el de glorificar a la Divina Pastora, no podían quedar en el vacío, y en junta general, celebrada en enero de 1828, se promovió la cuestión de honrar con el título de protector espiritual al reverendísimo p,adre Justo. , :Por unanimidad y aclamación fué aprobado el voto , acordándose dar la n·oticia de tan honorífico nombramiento al reverendísimo mediante una

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