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536 L A l) IVINA VASTO!l A y cL BTO. l)JcGO J. DE c. efigie, un poco oscura y de más difícil solución por carencia de testimo– nios específicos de su tiempo. Fray Angel de León, cont~mporán eo del artista, ya nos ha dicho en el 1802 que es obra del director de la Acad emia de Cádiz, pero no añade máf. Cuarenta años después, el historiador sevillano, González de León, escribió que dicha escultura fué consfruida por. N. Fernández, p/afero es– culfor de Cádiz, que la copió de la Venus de Médicis (1). En el 1883 don Alon so Morgado, en su ya citado artículo , publicó que el artífice de esta Divina Pastora fué Juan Fagúndez, escultor platero de Cádiz (2). Ultimamente , el padre An~brosio _de Valencina , en su artículo anterior– mente anotado, afirma: •Sabemos, por los datos auténticos conservados actualmente en el archivo del ::onvento, que la imagen venerada hoy en la iglesia de capuchinos es obra del escultor Juan Fagúndez» (c3). Ahora bien, no hemos podido averiguar en qué documento se apoye el erudito Morgado para atribuir a Juan Fagúndez la escultura; ni siquiera hemos hallado noticia alguna de un escultor con tal apellido (4); lo que da pie a conjeturar que pudo sufrir un error en la lectura de los manuscritos. En cuanto a la existenc:a de los datos aludidos por el dicho ¡:::a– dre Valencina , debemos decir que ni en el archivo conventual ni en el pro– vincial se halla rastro alguno . de ellos, fuera del escrito de fray Angel, donde no se mienta ni el nombre ni el apellido del escultor. Pudiera ser que aluda a Sevilla Mariana, que entonces estaba en el archivo conven– tual y a la que va siguiendo el escritor en su artículo. En cambio nos parece seguro el aserto de González de León, si bien hay que interpretar la letra N . no como inicial, sino como representación de-! nombre, que era José, y s:..is apellidos , Fernández Guerrero (5). Apoyamos nuestra tesis ; 1. 0 , en que fray An gel afirma que el artífice era director de la Academia, dato importantíl5imo; 2. 0 , en el apellido Fernández, que nos ha dado González de León; y c3. 0 , en el Acfa de r:;onsfifución de la Academia de nobles arfes de Cádiz, fechada el 29 de noviembre de 1788, donde se dice: «Que para director de la clase de escultura nombramos a don Cosme Velázquez, individuo de la Real Academia de San Fernando , profesor es– tablecido y bien conocido en GSta ciudad , con la asignación anual de siete mil y quinientos reales vellón; y por su teniente director, en esta clase, a don José Fernández Guerrero, natural de esta ciudad, académico sup?r– numerario de la de san Fernendo, con el sueldo o gratificación anual de siete mil reales vellón, y con la obligación de asistir a la enseñanza de dibujo mientras el número de discípulos de la escultura no exija su pre– sencia a la vista de ellas» (6). Corrobora a nuestra afir:nación el estilo escultórico que se atribuye al 1. NOTICIA ARTÍSTICA, HISTÓRICA Y CURIOSA ... DE ESTA ... CIUDAD DE SEVILLA, t. 2. 0 , p. 261. - 2. SEVILLA M ARIANA, p. 264. - 3. V éase la nota 3 de la p . 534. - 4. N o lo trae ni el mo– numental y completísimo diccionari:J de artistas, THIEME-BEchR KüNSTLER-LEx1koN, Lei¡:zig, 1915. - 5. Vide: Osario y Bernarcl , BIOGRAFÍA, ART. ESPAÑA del s. XIX, 1893, p. 227: Quin– tero Atauri, B10GRAFíA DE J. M . FERNÁNDEZ C RUZADO, REVISTA DE LA A cADEMIA H1P. AMERIC. - 6. La publicó P. Q uintero Atauri en BoLETÍN DE LA SocIEDAD EsPAÑOLA DE EXCURsior-Es, t. XXVIII, a. 1920, p. 160.

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