BCCCAP00000000000000000000461

FIESTA DE .LA :01V_INA PASTORA EN J.,A TOSCANA Malris e"jUs Marta·Cleophae, ·et Ma– ria Mag·dalene. Et reliqua . ·Homilia ·sancli Delri Damiani. (Ex Ser1ri: L Nat. B_. M. V.) · Virg·o Dei Genitrix, cujus pul– chri-tudinem sol, et luna mirantur, subveni,Domina : clamantibus ad te jugiter: revertere, revertere , Suna– mitis, revertere, revertere, ut intuea– mur te. Tu l;Je9edicta, etsi.Jperbene– djcta ; reveftere primo per naturam. Numquid quia i,ta deifica,ta, ideo nostrae humanita"tis obllta es? Ne– quaquam, Domina: seis in quo discrimine nos re!iqueris, u~i ja– ceant, . quantum delinquant serví tui: non -enim convenit tantae mi– serieordiae tantam miseriam obli– visci, guia etsi subtrahit gloria, revoca! natura: non enim ita me– morar-is justitiae Dei solius, ut mi– sericorc,lj¡uri no,n habeas: peque ita es impassibilis, ut nqn sis com-. passibilis. Naturam nostram ha– bes, non alia ; · et justum est. ut de rore tantae pietatis diffusius infun– dainur• . · R, DilectLis meus mihi, et ego illi, qui pascitur ínter lilia: *Donec aspiret dies , et inclinentur umbrae. v. Ego dilecto meo, et ad me conversio ejus. Donec. LBCTIO viii. Revertere secundo por poten– tian:i. Fecit iwte magna qui potens est, et _data est tibi ·omnis potestas in coelo, et in terra. Ni! tibi impos– sibile, cuí poss·ibile est desperatos in so e 111 . beatitudh1 is relevare. Quomodo enim illa Dotestas tuae potentiae poterit obviare , quae de carne tua· carnis susceph origi – nem? Accedis enim ante illud au– reUm humanae reconciliationis Al– tare, non solum rog·ans, sed impe– rán's, :Ddni1ina, non ancilla, 'Moveat a la cruz de Jesús su Madre, y_ _la hermana · de su . Madre Mqría .de Cleofás, y María Magdalena, etc ..• Homilía de san Pedro _Damiano . )Serrn. 1. 0 en la Nativ. de-la B. V.M.) Oh Virgen, Madre de DºiOs, cu- _ ya belleza admiran el _sol y la luna: socorre, Señora, a los que clarpan a tí insistentemente: vuélvete, vuél– vete, Su1namitis, vuélvete, vué,vete, para que te miremos, Tú, oh ben– dita y más que bendita, ·vuélv-ete, primero, por tu naturaleza. ¿Aca– so, porque estás así deificada, te has olvidado de nuestra humani– dad? De ninguna manera, Señpra, Sabes en qué peligro nos has de– jado, donde yacen y cuánto_delin– cuan tus siervos: no cbi}'vien~. pues, a t anta ·miser"icordia ·olviqar tanta miseria, porque si la gl.oria distancia, aproxinia la naturaleza; y no vas a recordar fánto la justi– cia de Dios, que olvides la rhiséd-· cordia: ni eres así impasible, para que no seas compasible. Tienes nuestra natuí-aleza, no otra, y es justo que seamo_s más -di-fusa mente impregnados del rocí0 de -tu gran piedad. R. Mi Amado es 'para mí, y_yo para él, que se apacienta entre li– rios: * Hasta que amanezc;a el día, y se diluyan lqs son1bras, v. Yo soy _para mi Amad<;>, y su mirada para IJIÍ. Ha~ta que ama- nezca.,. · LECCIÓN VIII Vuélvete, -segunda vez, c0n tu ·potencia . Hizo en tí grandes cosas El que es poderoso , y a tí te ha . dado toda potestad en e_! _cielo y en la tierra. Nada hay imposible para tí; porque puedes aliviar a los de– sesperados con la esperanza de la gloria. ¿Cómo aquella potestad, que tomó de tu carne el orig·en de su carne, podrá resistir a tu po– der? Tú te acercas ante_é'lquel áú– reo altar I de la reconciliación hu : mana no sólo ro'gando, sino ·i-rí1pé- l - 66 1

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz