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520 LA DIVINA PASTORA Y BL BTO •.DIBGO J. DE. C. nes: et cum susceperis vota, cul– pas nostras orando excusa. Ad– mitte nostras preces intra sacra– rium exauditionis, et r eporta nobis antidotum reconcilia1ionis. Sit per te excusabile, quod per te ingeri– mus; fiat impetrabile , quod fida mente poscimus. Accipe quod offe– rimus, redona quod timemus: quia lu es spes unica peccatorum. Per te speramus veniam delictorum, et in te, Beatissima , nostrorum est expec_tatio praemiarum. -Accipe in– super obsequium famulorum tuo– rum, in hac regione degentium, qui in multis, magnisque periculis a te adjuti, in grati animi argumen– tum , él in memoria111 beneficiorum defensionis, et prolectionis, a Pio Septimo Pontífice Maximo, in tui honorem festivitatem hanc sub ti– tulo Divini Pastoris Matris conse– cuti sunt, ut fideles omnes te Cus– todem vigilantem , ac coelestia pa– bula sup12editantem cognoscant, invoc~nt, et revereantur. R. Sub umbra illius, quem de– sideraveram, sedi: * Et fructus ejus dulcis gutturi meo. v. Quid videtis in Sunamite, ni– si choros castrorum? Et. Gloria. Et. IN 111. NOCTURNO Ant. 1. Favus distillans labia tua; mel, et lac sub lingua tua. 2. Egrecfere, et abi post vesti– gia gregúm, et pasee haedos tuos. 3. Rigabo hortum meum plan– . tationum: et inebriaba prati mei fructum. v. Elegit eam 'Deus, et praele– ·git eam. R. In t'.l·bernaculo suo habita– re fecit eam. Lectio sancli Evangeli secundum Joannem. (19,25-27) LECTIO vii. In illo tempore : Stabant juxta -Crucem Jesu Mater ejus, et soro.r bas nuestros votos , excusa con tus ruegos nuestras culpas. Escucha benignamente nuestras preces dentro del sagrario de tu alma y danos d antídoto. de la reconcilia– ción. Sea..por tí excusable, lo que por tí arrojanms; sea impetrable, lo que con fe segura pedimos. Re– cibe lo que te ofrecemos, devuél– venos lo que te rogamos, excusa lo que tememos: porque tú eres la única esperanza de los pecadores. Por tí esperamos el perdón de nuestras culpas, y en lí , oh Beatí– sima, está la esperanza de nuestro premio.-Recibe, además, el obse– quio de tus vasallos que, favore– cidos por tí en muchos y grandes peligros, como prueba de su grati– tud y en memoria de.los beneficios de tu defensa y protecci, 11. consi– guieron de Pío séptimo, Pontífice Máximo, esta festividad en tu· ho– nor, bajo el título de Madre del Pastor Divino, para que todos ios fieles te conozcan, te invoquen y te reverencien como Pastora vigi-_ lante y dispensadora de los pastos celestiales. v. Debajo de la sombra de aquel, a quien deseaba, me senté: * Y su fruto es dulce a mi paladar. · R. ¿Qué véis en la Sunamitis, sino los coros de los combaren– tes? Y su fruto ... Gloria al Padre... Y su fruto ... 111 NOCTURNO Antífonas. 1.ª Tus labios son un panal rebosante: la miel y la leche están bajo de tu lengua. 2.ª Sal, y camina en pos de las huellas de los ganados, y apacien– ta tus cabritos. 3.ª Regaré las plantaciones de mi huerto, y embriagaré• los frutos de mi prado. v. Eligióla Dios, y la reeligió. R. En su tabernáculo la hizo habitar, Lección del santo Evangelio según · Juan. (19, 25-27) LECCIÓN VII En aquel tiempo: Estaban junto

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