BCCCAP00000000000000000000461
FIESTA DE LA DIVINA PASTORA EN LA TOSCANA 5f9 miliaritas; s·ed mira omnino vicini– tas .~o lis , et mueleris. Quomodo .enim.in tam vehementi fervore tam fragilis natura subsistit? Mérito quidem admiraris, Moyses sancte, et curiosius desideras intueri. Ve– rumtamen solve calceamenta pe– dibus tuis , et involucra pone car– nalium cogitationum, si accedere concupiscis. R• . Super omnem faciem terrae dispersi sunt greges mei, et non erat qui requireret: *Ecce ego re– quiram oves meas, et visitaba eas. v. Custodivit illas ab inimicis, et a seductoribus tutavit illas. Ecce. ·. LECTIO V. Jam te, Mater misericordiae, per . ipsum sincerissimae mentís affectum, tuis jacens provoluta pe– dibus, Luna, id est Ecclesia, Me– diatricem sibi apud Solem justitiae _constitutam, divotis supplicationi– bus interpellat, uf in lumine tuo vi– deat lumen, et Solis gratiam tuo mer'Catur obtentu, quani vere ama– vit, et ornavit, stolam gloriae in– duens, et coronam pulchritudinis ponens in ca pite tuo. Plena es gra-:– tiarum, plena rore coelesti, innixa super Dilectum, deliciis affluens. -Ciba hodie pauperes tuos, Domi– na, ipsi quoque catuli de úíicis edant, nec puero Abrahae tantum, sed et camelis potum tribuas de sup_ereffluenti hyct.riá tua . 1?, Custodivit nos in omni vía, per ·quam ambulavimus: *Et in cunctis populis per quos transivi- mus. - · v. Posuerunt 1Tie custodem in vineis. Et. · Sermo S. Aug·ustini Episcopi. (Sermo . 18. de Sanctis) LECTIO Vi. O Beata Maria , accipe quas– cumque exiles, quascumque meri– is tuis impares,. gratiarum actio- más esa - otra unión entre el sol y la mujer. ¿Cómo, pues, en tan ve– hemente fueg·o subsiste una natu– raleza tan frágil? Con razón tema – ravillas, oh Moisés santo, y más curiosamente deseas mirarla. Pero si quieres a¡:ercarte, descalza tus pies y depón la. coraza de los pen– samientos carnales. R. Sobre toda la faz de la tie- 1-ra están d_ispersos mis rebaños, y no había quien los buscase. *He aquí que yo buscaré mis ovejas y las visitaré. v. Las · g·ué1rdó de los enemi– g·os, · y de los seductores las defen– dió. He aquí que yo buscaré... LECCIÓN V Ya, oh Madre de misericordia, por el mismo afecto de tu sincerí– sima piedad, postrada a tus pies la I una, es decir la Iglesia , entre la cual y el Sol de justicia eres Me– diadora, con devotas súplicas re– curre a tí, 'para que en tu lui vea la Luz, y por tu intercesi ón merezca la gracia del Sol, ya que te amó sobre todas y te adornó, vistién– dote con la estola del cielo y po– niendo en tu cabeza la corona de la hermosura. Llena estás de gra– cia, llena de rocío celestial, apoya– da sobre tu mundo, irradiando de– licias. Alimenta hoy a tus pobres, Señora: coman estos cachorrillos las migajas de tu mesa, y da de beber con tu rebosante hidria no sólo al hijo de Abrahán, sino tam– _bién a sus camellos. R. Nos guardó por todo el · ca -– mino por don<;le hemos pasado: *Y en todos los pueblos por los que transitamos. v. Me pusieron de guardia en las viñas. Y en todos ... Sermón de san Agustín, obispo (Sermón 18 de Santos) LECCIÓN VI Oh, bienaventurada María, re– cibe todas las pobres súplicas, to– das las acciones de gracias, impa– reis a tus méritos, y cuando -reti-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz