BCCCAP00000000000000000000461
FIBS1'A DE LA DIVINA PASTORA ÉN LA TOSCANA 1-l. Sic'ut vigilav¡' super eos, ut evellerem, et defoolirem, et disper– de,rem, et affiigerem: *Sic vigilabo super ens, ut aedificem, et plantem. v. 'Erraverunt greges mei in cunctis montibus, et in universo col le excelso ..Sic. LBCTIO ii. Dominus posseditme in initio viarum suarum antequam quid– quam füceret a principio. Ab aeter– no ordinata sum, et ex antiquis, antequam !erra fieret. Nondum erant abyssi, et ego jam concepta eram: neédum fontes aquarum eruperant, necdum montés gravi mole constiteran: -ante colles ego parturiebar. Adhuc terram non fe– cerat, et fluinina , el cardines orbis terrae. Quando praeparabat coe– .Jos, aderam, qua'ndo certa leg·e, et gyró vallaba! abyssos, quando aethera firmaba! sm:sum, et libra– ba! fontes aquarum: quando cir– cumdabat mari terminum suum, et legem ponebat aquis, ne transirent fines suos: quando appendebat fundatnenta terrae. Cum eo eram cuneta c_ompone,ns, et delectabar per singulos dies_, ludens coram eo om_ni tempore, lutj-.ens in orbe te– rrarum. et deliciae meae esse cum filiis hominum. ·Nunc ergo, .filii, audite ' me: Beati qui custodiunt vías meas. Audite disciplinam, et estóte sapientes, et nolite abjicere eam. R• . Anima me.a desideravit te in nocte, *Sed et Bpiritu meo in .prae– cordiis ,OJeis; de m~rne _vigilabo ad te. · v. s ·go dormio, et cor meum vigila't: vox diJecti mei ·pulsantis. Sed. . LBCTIO iii. Beatus ho1110, qui audit me, et qui vigila! ad' forés meas quotidie, et observa! ad postes ostii mei. R. Como vigilé sobré ellos ·pa– ra arrancar, demoln y disipar, ex– traviar .y afligir: *Así los vigilaré para edificar y plantar.. v. Se extraviaron mis rebafios por todos los montes, y en el uni– versal excelso collado. Así los vi– gilaré.•. LECCIÓN 11 El Señor in'e poseyó en el ama– necer de sus caminos, · antes de que hiciera cosa en el prfncipio. Fuí ordenada desde la ~ternidad, y antes que existiera · la tierra. No existían los abismos, y yo ya .esta– ba concebida; aún no habían bro– tado las fuentes de las aguas, ni los montes asentab_an su pesada mole: antes que los ·collados, yo era engendrada. Aún no había creado la . tierra ni los ríos, ni puesto los quicios del orbe terrá– queo. Cuando extendía los cielos, yo estaba presente: cuando, con fija ley y círculo, rodeaba los abis– mos: cuando fijaba los . astros en el espacio y hacía correr las fuen– tes de las aguas: cuando circunda– ba al mar con sus térm,inos y po– nía ley a las aguas, para q.ue no traspasasen sus límites: .cuando colgaba los fundamentos de la tie– rra. Con El estaba yo, componien– do todas las cosas, y me deleita– ba todos los días, jugando deiante de El en todo tiempo; jugando con el orbe de las tierras: y mis deli~ cias eran el estar con los hijos de los hombres. Ahora, pues, hijos, oídme a mí: bienaventurados los que guardan niiB caminos, oid la disciplina y sed sabios, y no que., ráis despreciarla. R. Mi alma te deseó en la no– che. Pero.. con mi espíritu .en mis entrnñas: al.amanecer vigilaré con- tigo. · v. Yo. duermo, pero mi CQra– zón vigila: la voz de mi amado que me llama. PeYO con mi espíritu .... LECCIÓN JI] Bienaventurado el hombre que me oye, y vigila a mis puertas to-~·'
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz