BCCCAP00000000000000000000461

504 LA DIVINA PASTORA Y BL BTO. DIEGO J. DE C. ; agradecimiento, Faraón con José, Jetró con Moises, Josüé con Raab y 1otros ;,(dice a sus oyentes: · · J ~'ero no sóis inferiores a ellos en la frecuente memoria de los favo– res que habéis recibido de la Madre de nuestro Dios. Cuando no tuviéra – mos más prueba de esta verdad que el grande número de .,festividades que costeáis para dar culto a María Santísima, eso sólo demostraría mi pro-• · posición. ¿Porque a qué fin vuestros pé!dres y vosótros mismos despren– dúos de parte de vuestra hacienda, si no para haéer ver a todo el universo qúe si hay otras·ciudades de más población, de mayores riquezas, de rr:ás magníficos templos, de mayor actividad en el comercio, de más activiéad y viveza en la industria , no la encontraréis más agradecida que la de Toro a ·1as niisericordia,, de María? ¿Qué nos dice, si hb, vuestra asistencia a las sblemnidades, después de haberlas costeado? ¿Qué nos dice esta pronti– tud de ánimo, esta buena voluntad con que os halláis para despojar por al– gunos días vuestras casas de los más exquisitos muebles, de las más ricas colgaduras, de los aderezos más preciosos pa·ra adornar con todos ellos los santos templos de Dios y las imágenes de su Madre? ¿Es menester más que alzar los ojos y fijar la vista en aquel hermoso simulacro de María, para conocer todo esto? Diamantes, esmeraldas, brillantes, colgaduras, 'iristales, cornucopias ... , ¿qué sé yo? ¡Todo os ha parecido poco parn ma– nifestar vuestro amor a una Virgen tan pur.a, .vuestros respetos a una Madre. tan an:iable, vuestra devoción a una P,astora tan divina! ¿Qué más? Habéis llegado hasta el extremo de darnos como unas amorosas quejas y manifes– tarnos vuestros piadosos sentimientos, porque no habíamos acabado de . traer lo más rico y precioso de vuestrns casas par·a adorno de la casa del . Señor. «Quiera Su Divina Majestad que, al recogér vuestras alhajas, re.cibáis al mismo; tiempo las bendiciones de Dios y la protección de su beatísima Madr¿, Dios se digne concederos abundantes y eficaces gracias para vues– tras almas, salud robusta para vuestros cuerpos, multiplicadas cosechas para vuestros campos, prosperidad en vuestro comercio y toda felicidad para cuantos asuntos manejéis. ¡Oh, Dios quiera, por la intercesión pode– rosa de su bendita Madre, concederos un espíritu de religión para su. Majestad, con que creáis sus verdades, esperéis sus premios ; lemáis'.sus castigos, améis su bondad y le sirváis y adoréis con todo el corazón y !'oda el alma; un espíritu de caridad para con vuestro prójimo, con que so– corráis al huérfano , defendáis la viuda, amparéis al pupilo, animéis al triste, fortifiquéis al débil, visitéis al enfermo y encarcelado, hospedéis al per,¡;grino, y favorezcáis con la limosna espiritual y corporal al verdad~ra– mente necesitado: un espíritu de mortificación para con vosotros mis:nos con que, desterrando el orgullo, la envidia, la pereza, la incontinencia y la ociosidad, seáis benignos, afables, mansos, humildes, modestos , sobrios, justos , laboriosos e irreprensibles. Dios nuestro Señor os conceda este triplicado espíritu, para que entréis en el número de los verdaderos devo– tos de María »... «La santa Iglesia promoviendo su culto, mi Congregación seráficc pu– blicando sus misericordias y vosotros agradeciendo sus favores , mostra– rem0$ al mundo que, si María es una Madre sobremanera admirable por serlo del Buen Pastor Jesucristo su Hijo, es también digna de la memoria

RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz