BCCCAP00000000000000000000461
5Ó2 LA DÍVINA PASfol?A Y EL BTÓ. DIEGO 1: DB c. brantes de fuego y emoción, prueba, en uno, la fidelidad y · él ' recon'oéi– miento · de la Igles.ia a la ,Virgen; en el otro, los del reino de España_ a la protección de María, defendiendo su honor, sus títulos y prerroga~ tivas; y con igual cqnfesión , en el tercero, evoca la piedad y gratitud in– mensas de los capuchinos). «Después-dice-que protegida de la Santísima Virgen logró paz la Orden, y se estableció sólid:amente por bulas pontificias, fueron tantas las personas de todos estados, clases y edades que se la incorporaron, que llegó a contar 06.000 individuos esparcidos en provincias, conventos y misiones por las cuatro partes del orbe. Toda esta prodigiosa multitucl hizo particular empepo en publicar las misericordias de la Madre del Das< tor Bueno. Reconocida en toda la Orden por Patrona universal, bajo el tí– tulo de su Concepción Durísima, no viajaban sus hijos a pueblo alguno que no llevasen consigo la devoción a la Virgen para comunicarla a los demás. Vuelan a la América los Redines de Navarra , pasan al Corigo y otras provincias de Africa por orden de Paulo V fray Luis caspens·e con otros once compañeros; caminan a la Retia, por mandato de Gregorio XV, los Sigmaringas; marchan otros al Asia y se establecen en el Tibe!, en Dondichery., en Madrás y otras provincias; unos tratan de convencer a los luteranos, .calvinistas, zuinglianos y otros herejes; ·otros, de instruir a los indios en el conocimiento de Dios y de nuestros católicos dogmas, que del todo ignoraban; estos predican a los turcos; aquellos, a los hebreos; y todos, poniendo su confianza en la protección de María, que tan favorable experimentaban, logran infinitos triunfos sobre las almas que ·ganan para DÍos, arrancándolas del poder de Satanás. · «Omitamo·s por ahora toda la serie interminable de misiones antiguas que en las cuatro partes del mundo han hecho y hacen nuestros religiqsos por especial mandato de la suprema Cabeza de la Iglesia y pongamos ún(– _cament~ la al~!JCión en nuestra España. Desde que fray Isidoro de Seyilla, aquel célet>'r~ predicador que, hasta la más avanzada ancianidad se ejercitó en. el sqnt.o ministerio de las misiones , em'pezó a invocar públicamente a Maria Santísima con el dulcísimo título dé Pastora Divina de las almas, el año de 170~, no· es posi,ble explicar el celo con que todos nuestros misioné– ro.s han promovido ést.9 devoción y los rápidos progresos que ha hecho· en to¡:ias partes·. Conside¡¡j 111do aquel virtuoso religioso que nuestro amabilísÍ:. mé(Redentor J.~sucristo es el Pastor Bueno ·que conoce a sus ovejas, las al– más· justas , y es conocido de ellas; y 1ue tiené otras ovejas .descarriadas . p.or Jás breñas del pecado, que desea reducir al aprisco de la gracia para for □1ar" de una's 'y otras un r_ebaño solo, y :que María Santísima, como ver– dadera Madre .del Buen Pastor Je.sús y Mediadora de la redención humana·,. se emplea en el ejercicio mismo de Buena Pastora, se la propuso a sus oyentes con este humilde, pero propio traje, y empezó a experimentar las mi_sericordias del Altísimo por la intercesión de esta Señora. · «Los pecadores, aquellas pobres almas que por 111uchos añqs ha-bían vivido desobedientes a la ley divina, ocultando sus miserias a los ministros de Jesucristo en el sagrado tribunal de la penitencia, dominados de . una vergüenza perniciosa, ·corríari presurosos al confesonario ; como ovejas sedien·tas a las fueiltes~de las aguas, apenas oían·la voz de Dios y )¡is mi- . se'ricordiás·dé sú ·Madr.e, que nuéstros religiosos les anunciaban. Aquéllas : almas, que, enemistadas con· sus prójimos, se ·hab1ari resfsHdo a los eón-
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy NDA3MTIz